¿Se está convirtiendo el fútbol en un evento elitista? Bajamos a la calle para sacarnos de duda
Pese a que el debut de la Selección no haya sido el esperado, los españoles somos campeones en gastos. Cuando este tipo de competiciones entra en juego, los espectadores acostumbran a sacar la tarjeta, incluso más que los árbitros. A riesgo de no poder levantar la copa del mundo, hay quiénes se adelantan a los acontecimientos levantando su copa particular: la de cerveza.
Los bares y empresas de delivery son las grandes beneficiadas, que han aumentado su margen de beneficio en gran escala. Más de la mitad de los españoles prevé gastar entre 51 y 200 euros en delivery durante el mundial, mientras que un 12% elevará su presupuesto hasta 500 euros, según datos de Glovo.
En esta línea, ocho de cada diez encuestados prefiere ver el fútbol en casa. El 20% restante prefiere darlo todo en los bares.
La final del mundial, la final del ahorro
Lo que no termina de unir a tanta gente es la final del torneo, al menos a la gente de a pie que no es CEO de Wall Street. La barrera de entrada es enorme. Una entrada VIP para la final puede superar fácilmente los 6.000 o 7.000 dólares. De ahí la gran incógnita, ¿merece la pena hipotecar unas vacaciones para apoyar a la selección?
Hacerle la competencia a Maldini resulta un verdadero reto económico. Si bien en la televisión pública se retransmiten los partidos de mayor interés, un aficionado que desee poder disfrutar de la experiencia al completo deberá enfrentarse al revés económico de contratar un paquete completo en las plataformas de streaming.
El streaming, campeón del mundial
En este sentido, se podría decir que los más fanáticos están de suerte porque el plan premium de DAZN ha bajado a 25,99 euros al mes. Se podría decir, dicho en condicional, porque tiene truco. Quien se suscriba deberá asumir una permanencia de 12 meses. Sin ese compromiso, el precio se dispara a 44,99 euros mensuales. Esto suscita otra pregunta fundamental, ¿el fútbol de sofá comienza a parecerse demasiado a un palco VIP de un estadio? ¿se trata de una forma de ocio elitista?
Con todo esto, los bares se frotan las manos. Hostelería calcula que los días grandes podrían aumentar sus beneficios entre un 25% y un 30%, y si España alcanza la final, las cifras podrían ser de auténtico campeonato económico.
La calle responde a todo, aunque todas las opiniones convergen en que le deseamos mucha suerte a la Selección en lo que resta de torneo. Porque el Mundial dura un mes, pero la cuesta de septiembre, bastante más.