Microsoft acomete un ajuste histórico con sus despidos. La compañía que dirige Satya Nadella recortará 4.800 empleos, el 2,1% de su plantilla global, y reestructurará su negocio de videojuegos Xbox y se desprenderá de hasta cinco estudios para impulsar la rentabilidad.
El principal foco del ajuste de Microsoft se centra en su división de videojuegos, Xbox, que sufrirá una severa reestructuración con el objetivo de buscar la rentabilidad tras varios años de millonarias adquisiciones en el sector.
Esa reestructuración del negocio de entretenimiento digital implicará la salida de 3.200 empleados, de los cuales la mitad ya fueron cesados este lunes. Este movimiento responde a las dificultades de Microsoft para recortar distancias con sus principales competidores, Sony (PlayStation) y Nintendo, a pesar de haber desembolsado decenas de miles de millones de dólares en la compra de gigantes como Activision Blizzard.
La compañía ha orientado cada vez más su estrategia hacia la distribución de sus juegos en más plataformas, en lugar de depender de títulos exclusivos para consolas para impulsar las ventas de Xbox.
Adiós a los estudios de videojuegos
La nueva directora de Xbox, Asha Sharma, ha confirmado mediante un comunicado interno que la compañía se desprenderá de cinco de sus estudios de desarrollo: Compulsion Games (creadores de South of Midnight) y Double Fine Productions (Psychonauts) recuperarán su estatus como estudios independientes. Ninja Theory y Undead Labs serán vendidos para que puedan focalizarse en sus respectivos proyectos (Senua y State of Decay 3). Y Arkane Studios (responsables de Dishonored y del esperado título sobre el personaje de Marvel, Blade) ya ha iniciado un proceso de consultas con los sindicatos en Francia para evaluar su futuro.
La presión de la IA
Este tijeretazo de Microsoft se enmarca en un contexto de enorme presión financiera para las grandes tecnológicas (Big Tech), cuyas inversiones globales en Inteligencia Artificial (IA) superarán los 700.000 millones de dólares este año. Compañías como Amazon o Meta también han ejecutado despidos masivos en los últimos meses para compensar los elevados costes de despliegue de esta tecnología.
A pesar de las suspicacias que levantan estos movimientos, la directora de Recursos Humanos de Microsoft, Amy Coleman, ha querido matizar el motivo de las salidas a través de un memorando interno: "Los puestos eliminados hoy no están siendo reemplazados por IA. Al mismo tiempo, lo cierto es que la IA está cambiando la forma en que se trabaja", ha explicado.