Las peticiones por los impulsores de la inteligencia artificial de pausar su desarrollo para evitar un mal mayor han pasado factura en bolsa a las compañías que más se están beneficiando de esta tecnología. En el caso del Ibex, a pesar de no tener un fuerte componente tecnológico, compañías como ACS, Merlin o Solaria han redefinido sus prioridades de negocio para subirse también al carro de la IA.
En el caso de Solaria, por ejemplo, la compañía constituyó la filial específica Solaria Data Center para gestionar esta línea de negocio, orientada al suministro de energía barata y conectividad por fibra óptica para estas infraestructuras críticas. Esta relación, la llevó a sufrir caídas superiores al 8% en una sola sesión esta semana en el IBEX.
¿Castigo excesivo?
Los valores castigados esta semana por culpa de la inteligencia artificial a examen
Un tridente interdependiente
En relación a ACS, la situación respecto a la inteligencia artificial y los centros de datos se sitúa a una escala global mucho mayor, consolidándose como uno de los primeros constructores de centros de datos del mundo. A diferencia de Solaria, que se enfoca en el suministro eléctrico y el suelo en España, el grupo ACS actúa como desarrollador y constructor internacional de estas grandes infraestructuras. A pesar de su liderazgo, la compañía también se ha visto impactada por la reciente volatilidad del sector.
José Lizán, Gestor de Reto Magnum Sicav en Quadriga Asset Managers, considera que estas caídas dejan una oportunidad de entrada en la compañía.