La gran sorpresa es que finalmente el Banco Central Europeo también decide incluir los bonos con grado de inversión de empresas no financieras en su programa de compras de activos.
El BCE también ha anunciado que aumenta a 80.000 millones de euros la compra mensual de activos, hasta ahora establecida en 60.000 millones de euros, y ha decidido lanzar un programa LTRO a cuatro años, una medida que empezará en junio.
Con estas decisiones, la entidad que preside Mario Draghi pretende desincentivar todavía más que los bancos dejen el dinero “quieto” en el Banco Central Europeo y que lo trasladen a la economía real. La finalidad del BCE es conseguir su objetivo de acercar el IPC en de la eurozona al 2%. El IPC adelantado de febrero se mantuvo en el -0,2%.