El Gobierno de Estados Unidos ha intensificado su estrategia de "nacionalismo de recursos", adquiriendo participaciones directas en varias compañías clave de tierras raras y minerales críticos para reducir su dependencia de China.
Escucha aquí el análisis del día en Wall Street y qué suponen estos pasos del Ejecutivo estadounidense con Ignacio Vacchiano, responsable de distribución en España de Leverage Shares:
Vistazo a JPMorgan Chase & Co, Baker Hughes, Newmont, Freeport-Mc Moran, Merck y USA Rare Earth. Con Ignacio Vacchiano, responsable de distribución en España de LeverageShares.
El Departamento de Comercio ha anunciado este lunes un acuerdo para adquirir una participación de entre el 8% y el 16% en USA Rare Earth.
Lo hace con una inversión de 1.600 millones de dólares, que incluye 277 millones en fondos federales directos y un préstamo de 1.300 millones bajo la Ley de Chips y Ciencia (CHIPS and Science Act), promulgada por el presidente Joe Biden en agosto de 2022.
El objetivo es acelerar el desarrollo de la mina Round Top en Texas y una planta de fabricación de imanes en Oklahoma.
No es el primer movimiento. En julio de 2025, el Pentágono (Departamento de Defensa) realizó una inversión estratégica en MP Materials que posicionó al gobierno como su mayor accionista. En total, 400 millones de dólares en acciones preferentes convertibles y un préstamo de 150 millones.
En octubre de 2025, el gobierno estadounidense tomó una participación del 10% en Trilogy Metals, que se enfoca en proyectos de metales base y minerales críticos en Alaska.
En el caso de Lithium Americas (LAC), aunque centrada principalmente en minerales para baterías, el gobierno también ha entrado en su accionariado como parte de esta política de asegurar suministros críticos nacionales.
Otras colaboraciones y financiamientos recientes (2025-2026):
Vulcan Elements y ReElement Technologies: En noviembre de 2025, la administración anunció una asociación de 1,400 millones de dólares con estas startups para escalar el acceso a tecnologías de procesamiento.
Lynas Rare Earths: Anteriormente, el Pentágono ya había otorgado contratos multimillonarios (como uno de 120 millones en 2022) para construir una planta de separación de tierras raras pesadas en la costa del Golfo de EE. UU.
Esta serie de movimientos representa la mayor intervención federal en el sector minero doméstico de la historia reciente de EE. UU., buscando establecer una cadena de suministro completa desde la mina hasta el imán final.