Esta nueva compañía que surja del proyecto de segregación, habrá no obstante recortado a más de la mitad, en un 60%, su dimensión y su negocio, y también su plantilla, respecto a la actual.
Así lo propone la compañía, actualmente en preconcurso de acreedores, en el plan de viabilidad que ha diseñado y que este viernes logró el 'visto bueno' de sus bancos accionistas y acreedores.
En concreto, la nueva firma integrará los proyectos del grupo que son viables, esto es, aquellos dado que tienen o generan caja positiva. Se trata de 204 contratos repartidos en trece países, del total de 400 de suma la compañía.
La nueva empresa generará una facturación de unos 500 millones, en comparación a la cifra de negocio de 2.230 millones de euros registrada en 2015, últimas cuentas completas de la empresa, y la de 767 millones del primer semestre de 2016.