La ralentización global y la caída de los precios del crudo han arrastrado a los inversores al yen, una divisa considerada refugio en tiempos de turbulencia, desde principios de 2015, momento en el que la moneda nipona ha incrementado su valor en más de un 12% con respecto al dólar.Desde entonces Tokio ha sugerido varias veces que podría intervenir en el mercado para tratar de frenar la racha alcista de su divisa, algo que perjudica enormemente a su músculo exportador.
Afectado por la situación de los mercados globales, en la jornada de ayer la moneda nipona cayó hasta la franja de los 105 yenes. La volatilidad desatada por el referéndum en Reino Unido y las últimas encuestas que apuntan al "Brexit" ha afectado al billete verde.
Hoy también se han publicado datos de producción industrial de abril en Japón. Ha subido un 0,5%, por encima de lo esperado.