En el mercado de divisas, el yen ha subido a su nivel más alto desde 2014 y en el de deuda, la rentabilidad del bono japonés a diez años sigue en mínimos al igual que los de Nueva Zelanda y Taiwán. Los inversores también han estado evitando durante esta jornada el riesgo antes de que se produzcan las reuniones de los bancos centrales en Estados Unidos y Japón a finales de esta semana. Por eso hoy los mercados chinos también se han dejado un 2% en el caso del Hang Seng de Hong Kong, encabezado por las empresas industriales. El índice MSCI Asia Pacífico ha experimentado su mayor caída desde enero.
Todo con unos datos macro en China, que nos reflejan frío y calor. Las ventas minoristas han repuntado un 10%, ligeramente por debajo de lo esperado (10,1%), mientras que la inversión en capital fijo se ha reducido hasta un 9,6%. Es la primera vez que cae del 10% desde al año 2000. Sí ha sorprendido el repunte de la producción industrial hasta un 6% ayudada, según los analistas, por el mayor gasto en infraestructuras del gobierno y la recuperación del mercado inmobiliario. La inversión extranjera en China creció un 3,8% entre enero y mayo hasta los 54.200 millones de dólares.
En el resto de plazas asiáticas, el rojo también ha sido el color dominante. Por cierto que, el bitcoin ha subido a un máximo de dos años en Hong Kong en medio de las especulaciones de que se reducirá el suministro de esta moneda digital el mes que viene. El rebote del bitcoin está coincidiendo con la debilidad del yuan que hoy ha tenido su mayor caída en dos meses en esta jornada.