Algunos grandes grupos de Wall Street habrían comenzado a contratar operadores para adentrarse en los mercados de predicción, según el Financial Times.
Tras el fenómeno (y fuerte polémica) de Polymarket, ahora algunos grupos de Wall Street habrían comenzado a contratar operadores para adentrarse en los mercados de predicción, según el Financial Times.
El sector financiero tradicional habría comenzado su expansión hacia los mercados de predicción, para buscar esa atractiva rentabilidad de contratos vinculados a eventos políticos, deportivos y económicos. Firmas de renombre ya han comenzado a contratar operadores especializados, con unos salarios que parten desde los 200.000 euros.
Y es que el volumen de negociación en plataformas como Polymarket ha vivido una transformación radical, al pasar de menos de 100 millones de dólares mensuales a principios de 2024 a superar los 8.000 millones de dólares solo en el mes de diciembre de 2025. El volumen de operaciones diarias ha tocado un récord de más de 700 millones de dólares en un solo día este 12 de enero.
A tener en cuenta que las empresas de trading no estarían realizando "apuestas" especulativas sobre eventos azarosos, sino que su enfoque principal es el arbitraje: identificar y explotar discrepancias de precios entre diferentes plataformas o activos. Al igual que en la bolsa de valores, estos operadores buscan ineficiencias y "valores razonables" incorrectos para obtener ganancias con un riesgo controlado.
Principales obstáculos
Ahora bien, a pesar del optimismo, el sector enfrenta obstáculos importantes. Por ejemplo la liquidez limitada: En comparación con los mercados financieros globales de billones de dólares, los mercados de predicción siguen siendo pequeños, lo que mantiene a algunos grandes fondos al margen.
Y también el uso de información privilegiada: Casos recientes en Polymarket —como apuestas demasiado precisas sobre el Nobel de la Paz o eventos en Venezuela, donde un solo apostador ganó 400.000 dólares al calcular cuándo iba a entrar Estados Unidos en el país— han levantado sospechas y han puesto a las plataformas bajo la lupa. Esto ha motivado propuestas legislativas en EE. UU. para prohibir que personas con información interna operen en estos contratos.