La taiwanesa TSMC, mayor fabricante de chips del planeta, publica unas cifras que confirman el impacto de la inteligencia artificial en la economía global. En el segundo trimestre del año, la compañía vende por una cantidad que rebasa los 40.000 millones de dólares, un 36% más que hace un año, y logra un beneficio neto que supera en un 77% sus ganancias del año anterior, con un margen bruto del 67,7%.
Xavier Ferràs, profesor titular del Departamento de Operaciones, Innovación y Data Science de ESADE, explica que TSMC se convierte en la gran fábrica mundial de semiconductores avanzados. "En este tipo de industrias se sigue una dinámica de 'el ganador se lo lleva todo'", señala. La compañía tiene unos requisitos de capital de inversión anual de alrededor de 60.000 millones y afronta inversiones gigantescas, como la de Arizona con ayuda del gobierno de Estados Unidos.
Xavier Ferràs analiza el impacto de la IA en la economía y los mercados, y advierte sobre los riesgos geopolíticos de la concentración tecnológica.
"El proceso es tan complejo, tecnológicamente tan sofisticado, las necesidades de capital son tan elevadas, y el talento requerido para correr esas grandes factorías es tan específico que solo muy pocos pueden hacer ese trabajo"
Ferràs advierte sobre el riesgo que supone esta concentración: "Lo que supondría un conflicto con Taiwán, China-Taiwán, dejaría casi, si me permiten la exageración, en una broma lo que ha causado el estrangulamiento del estrecho de Ormuz". A nivel comercial y de materias primas, el punto de estrangulación es Ormuz; a nivel tecnológico, es Taiwán.
Sin embargo, el profesor considera que ese riesgo se está mitigando. Estados Unidos ejerce una gran presión y realiza grandes inversiones para construir fábricas de TSMC en Arizona. También Japón participa en esta estrategia de diversificación geográfica.
Las magníficas tecnológicas dominan la economía mundial
Ferràs destaca que se produce "una reconfiguración de la economía global a una velocidad y a una escala que nunca hemos visto antes". Las 10 compañías mayores de Estados Unidos por valor financiero son todas tecnológicas: Nvidia, Apple, Alphabet, Microsoft, Amazon, Meta, Tesla, SpaceX, Micron y otras. Al doblar el siglo, ahí había bancos, empresas de Oil & Gas, distribuidoras y automovilísticas. Ahora solo hay empresas tecnológicas centradas en IA.
"Están convergiendo los sistemas tecnológicos con los sistemas energéticos y de defensa. Se están fusionando con los estados", explica el profesor. "Y esto pasa básicamente en Estados Unidos y en China, que son los dos grandes motores. Y el mundo, el resto del mundo, nos lo estamos mirando, casi, casi atónitos".