La expansión de la inteligencia artificial ha llevado la inversión en centros de datos a niveles récord en Estados Unidos durante 2026. Sin embargo, el rechazo ciudadano a estas instalaciones también ha crecido de forma rápida y se ha convertido en un asunto relevante de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre.

Escucha todos los detalles en el siguiente podcast, con Lucía Martín:

El Foco | Los centros de datos pueden afectar a las midterms

Hoy ponemos el foco en el rechazo ciudadano hacia los centros de datos en Estados Unidos y cómo eso podría afectar a las elecciones de medio mandato.

El rechazo ha escalado a tal nivel que candidatos demócratas y republicanos están adaptando sus discursos ante el malestar por el impacto de los centros de datos en las facturas eléctricas, el consumo de agua, el ruido, el medioambiente y las ventajas fiscales concedidas a estas instalaciones.

Por su parte, el presidente Donald Trump mantiene su apoyo a la expansión del sector. El 14 de septiembre denunció en redes sociales una «conspiración enfermiza» contra la IA y los centros de datos y afirmó que China sería la principal beneficiada.

Y mientras, el rechazo ciudadano crece. El 61% de los estadounidenses rechaza los centros de datos de IA y solo el 14% los apoya. Así lo recoge una encuesta del New York Times y Siena University realizada en septiembre. La oposición alcanza el 75% entre los demócratas y el 47% entre los republicanos.

Una de las principales preocupaciones es el precio de la electricidad. Según Monitoring Analytics, los precios de la energía en la mayor red eléctrica del país, que abastece a 13 estados del este y centro de EE. UU., aumentaron un 76% durante el primer trimestre de 2026 debido a la demanda de los centros de datos.

Bloomberg calcula además que los precios mayoristas llegaron a subir hasta un 267% entre 2020 y 2025 en zonas próximas a grandes concentraciones de estas instalaciones.

Las empresas tecnológicas se han comprometido a asumir los costes energéticos adicionales, aunque todavía existen dudas sobre cómo funcionarán esos acuerdos mientras la demanda siga aumentando. El rechazo también está relacionado con la preocupación por el empleo y la privacidad asociada a la inteligencia artificial.

Los políticos ya están dando pasos al respecto para responder a estas preocupaciones

La reacción política y vecinal ya está afectando a los proyectos. Kimmeridge Energy Management calcula que hasta la mitad de los centros de datos previstos en EE. UU. podrían sufrir retrasos o cancelaciones, según recoge Bloomberg. Y unos 45 proyectos de centros de datos, valorados en 68.000 millones de dólares, han sido bloqueados o retrasados ​​por la oposición local entre abril y junio de este año, según Data Center Watch.

En vista de la fuerte resistencia ciudadana, las firmas del sector han prometido grandes inversiones para mitigar la oposición local. Un ejemplo reciente es el del grupo Build American AI (financiado por el super-PAC Leading the Future), que ha destinado fondos a campañas estratégicas de comunicación para promover el despliegue de estos centros en estados clave como Ohio, Kansas y Wisconsin.