La inflación se ha convertido en uno de los temas que más preocupa a las familias españolas en este otoño, tras un verano marcado por los precios del petróleo en niveles bastante elevados. Esta situación se ha ido transmitiendo y repercutiendo al resto de bienes, afectando directamente al coste de la vida y a la economía doméstica de millones de hogares.

José Antonio Vega, profesor de Economía de Comillas ICADE, ha analizado en profundidad esta situación y ha ofrecido consejos prácticos para que las familias puedan organizar mejor su economía doméstica en este contexto de incertidumbre económica.

Educación Financiera | Inflación y subida de tipos: Así tienes que proteger tu bolsillo

José Antonio Vega, profesor de Economía de Comillas ICADE, ofrece claves para minimizar el impacto de la subida de precios en el bolsillo familiar.

El impacto real de la inflación en las familias

Según explica el profesor Vega, la inflación debería preocupar "y mucho en muy diversos órdenes". En primer lugar, es fundamental "entender el impacto de lo que supone la inflación, como reduce silenciosamente lo que somos capaces de comprar y cómo vemos que cada vez las cosas nos cuesta más adquirirlas".

Para ilustrar este impacto de manera sencilla, el experto ofrece un ejemplo muy claro: "Imagínate que hace un año nos gastábamos 100 €. Bueno, pues hoy comparado con hace un año nos gastamos 4 € con 30 más". Esto significa que con un IPC del 4,3%, las familias están gastando 104,3 euros en lugar de 100 para adquirir los mismos bienes y servicios.

Los factores que más están impulsando esta inflación personal son claros: "La vivienda es más cara, la alimentación es más cara, la energía es más cara y el transporte es más caro". Todos estos elementos afectan directamente al poder adquisitivo real de las familias, que es "cómo tu ingreso se va acoplado o se ve acoplado a ese incremento general de precios que estás viendo".

La pérdida de poder adquisitivo: un problema silencioso

El profesor Vega advierte sobre un problema fundamental: "Si tu ingreso no ha crecido en la misma manera que está creciendo el gasto, al final lo que vamos a tener es una pérdida de poder adquisitivo y esa inflación va a atacar directamente o va a afectar directamente a lo que llevamos a nuestro bolsillo".

El ejemplo más claro lo encontramos en los salarios y las pensiones. Si estos no están indexados al crecimiento del IPC, la situación se vuelve problemática. Como explica el experto: "Si nosotros no tenemos un crecimiento en los salarios o en las pensiones equivalente al coste de vida está aumentando, pues vamos a poder adquirir menos, con lo cual hay una pérdida real de poder adquisitivo". Para ilustrarlo con cifras concretas, si los salarios crecen un 2% y la inflación es del 4,3%, "la pérdida del poder adquisitivo es un 2%".

Esta pérdida de poder adquisitivo se puede medir en elementos muy concretos de la vida cotidiana. El profesor Vega lo ejemplifica de manera muy gráfica: "Si salir a tomar una cerveza te costaba 2 € y medio el año pasado y ahora te cuesta 3 € o 3 € y medio, pues la subida es mucho más que el IPC, pero directamente está afectando a que en lugar de salir dos o tres veces por semana pues saldrás una o dos veces".

La tormenta perfecta: inflación y tipos de interés al alza

La situación actual presenta características especialmente preocupantes. Como señala Vega, "nos encontramos en una situación de una inflación, de un impuesto de precios al consumo en subida creciente y parece que la tendencia es que continúa así, con unos tipos de interés que están también empujando a ese IPC al alza y con unos costes de todos los productos básicos y todas las materias primas básicas que repercuten en la cesta de la compra de manera muy directa". En resumen, "la tormenta perfecta tiene todos los alicientes".

Primeras medidas: revisar gastos y proteger la liquidez

Ante esta subida generalizada de precios, el profesor Vega recomienda varias medidas que las familias deberían implementar como primera línea de defensa. "Lo primero es medir el ingreso y el gasto fijo que tenemos y luego ver qué gastos son variables o son prescindibles". El objetivo es claro: "Buscamos proteger aquellos gastos que son esenciales y proteger especialmente la liquidez".

Una de las recomendaciones más importantes es la creación de un fondo de emergencia. Como explica el experto, "es importante en la medida de lo posible, disponer de un fondo de emergencia. Es un fondo de emergencia porque de 3 a 6 meses de los gastos fijos que tengas previstos los puedas tener ahorrados y los puedas tener disponibles en caso de que surja una eventualidad y necesites hacer uso de ese fondo de reserva".

La estrategia del ahorro: a principio de mes, no a final

Uno de los consejos más valiosos que ofrece el profesor Vega tiene que ver con el momento en que realizamos el ahorro. Según su recomendación, hay que "intentar ahorrar a principio de mes, no con lo que sobra". Esta estrategia es fundamental porque permite "evitar convertir el imprevisto en una deuda cara porque no llegas a fin de mes sino intentar a principios de mes hacer esa reserva y poder ir capitalizando un poquito ese fondo que nos proteja ante eventualidades durante el tiempo".

Además, el experto subraya la importancia de trabajar sobre dos variables fundamentales que funcionan en paralelo: "Por un lado es la deuda y por otro lado es el consumo". En este sentido, explica que existe "una propensión marginal de los consumidores a ahorrar y a consumir. Sería interesante que la tendencia es hacia el consumo, pues se vea un poco moderada y la tendencia hacia el ahorro sea también importante o crezca".

Gestión de la deuda: conocer los productos financieros

El control de la deuda es otro aspecto crucial en tiempos de inflación. El profesor Vega recomienda entender bien los productos financieros que tenemos contratados: "Si tienes un préstamo, entender si es a tipo fijo o tipo variable, las fechas de revisión, las nuevas cuotas, las posibilidades que tienes de conseguir una reducción sobre el tipo que estás pagando".

Una advertencia importante que hace el experto es que "hay veces que una cuota menor no siempre significa un menor coste total y esto en muchas ocasiones se nos olvida". Para ilustrarlo, explica: "No es que solo pago 50 € al mes si vas a estar pagando 50 € al mes durante tanto tiempo y al final al principio estás pagando únicamente intereses y el capital que adeudas no se ve reducido con el tiempo".

Por ello, insiste en la importancia de "entender un poco lo que hay detrás de los productos de consumo financiero que tenemos y entender también cómo llevarlo". Y si no se comprende bien, recomienda "consultar a nuestras entidades financieras a los asesores financieros o buscar asesoramiento experto para que nos ayude a poner un poco ese contexto sobre la realidad de nuestra problemática".

El peligro de mantener los ahorros parados

Uno de los errores más comunes que cometen las familias es mantener sus ahorros en cuentas corrientes sin ningún tipo de rentabilidad. Según el profesor Vega, el riesgo de esta práctica es claro: "Directamente que estás perdiendo el valor de la inflación".

Para ilustrar este problema, el experto comparte un caso real: "Ayer hablaba con una persona que tiene un plan de pensiones y lo tiene en un fondo que le renta aproximadamente menos de un 1% anual. Si la inflación es de un 4%, lo que está ocurriendo con el dinero que tiene acumulado es que está perdiendo una capacidad de compra del 3% anual".

El impacto a largo plazo de esta situación puede ser devastador. Como explica Vega, "si esto lo tenemos presente a lo largo del tiempo, en este caso concreto, que es una duración de más de 15 años, que ese dinero ha estado disponible de esa manera, pues son 15 años donde has tenido un desacople entre la capacidad financiera que tú tenías cuando lo ahorraste y la capacidad efectiva real de compra que tienes ahora".

La solución pasa por buscar alternativas más rentables. En el caso mencionado, el profesor sugiere que "hay productos de renta que le permiten traspasar su plan de pensiones sin tener una penalización directa y le van a asegurar al menos un, dos y medio, un 3% de rentabilidad, lo que va a garantizar que la pérdida de competitividad, la pérdida de capacidad de compra con respecto a lo que es el ahorro que había realizado se vea minimizado".

Las hipotecas y préstamos en contexto de inflación

Para las personas que tienen hipotecas o préstamos personales, el contexto actual de inflación y subida de tipos de interés presenta características particulares. Como explica el profesor Vega, "si lo pensamos fríamente, el estar endeudado en un contexto de inflación al final hace que el pago de la deuda se vaya haciendo casi con el pago de la inflación".

Pone un ejemplo concreto: "Imagínate que tienes una hipoteca indexada a tipo fijo y ese tipo fijo es de un 3% o un 4%. Pues estarías en una situación en la cual la deuda no se te está acumulando, sino que la pérdida de capacidad de compra que tienes por un lado se compensa por la deuda que tienes por el otro".

Sin embargo, advierte sobre la importancia de entender bien la estructura de las deudas: "Las deudas tienen dos partes, dos componentes muy importantes. Uno es el capital que tienes que devolver, otro es el interés que se está generando y es importante que pongamos todo esto en el contexto de lo que es una tasa efectiva de coste".

Cuidado con las tarjetas revolving y otros productos caros

El profesor Vega hace una advertencia especial sobre ciertos productos financieros que pueden resultar especialmente costosos. Menciona específicamente las tarjetas revolving: "Hay veces que no nos estamos dando cuenta de que los intereses en ese tipo de tarjetas pueden ser muy altos, superando el 10%. Sin embargo, si utilizamos una tarjeta de pago a fin de mes, pues ese tipo de interés se reduce prácticamente a cero en la mayor parte de los casos".

Para cualquier tipo de deuda, la recomendación es clara: "Es importante revisar qué estamos pagando y cuáles son los tipos y las condiciones que tenemos asociadas a cada producto y tratar de reducir al máximo el coste operativo real de esa deuda, es decir, bajar el tipo de interés". Aunque reconoce que "en el contexto actual de tipos de interés en alza por parte de los bancos centrales, puede ser algo difícil de renegociar con las entidades financieras".

La clave para navegar este complejo escenario económico está en la información, la planificación y la toma de decisiones conscientes sobre nuestras finanzas personales. Como ha quedado claro en las explicaciones del profesor Vega, entender cómo funciona la inflación y cómo afecta a nuestro bolsillo es el primer paso para poder proteger nuestra economía doméstica y minimizar el impacto de la subida de precios en nuestra calidad de vida.