El conflicto que tiene a Irán como protagonista frente a Estados Unidos e Israel entra en su quinto día con estrategias completamente divergentes entre las partes, según explica Ignacio Álvarez-Ossorio, catedrático de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad Complutense de Madrid.
El catedrático Ignacio Álvarez-Ossorio analiza las estrategias divergentes entre Estados Unidos e Irán en el conflicto actual.
¿Cuánto tiempo puede durar el conflicto?
"Estados Unidos está claro que le conviene una guerra rápida, mientras que el régimen iraní le conviene prolongarla cuanto más tiempo mejor", explica Álvarez-Ossorio. La estrategia iraní busca "regionalizarla" para que "el resto de países del entorno asuman también parte del coste de esta guerra".
El régimen iraní golpea las bases militares estadounidenses en los países del Golfo Pérsico y algunas infraestructuras energéticas "para de alguna manera causar una crisis económica con el cierre de Ormuz". El objetivo es que "la comunidad internacional, los países occidentales, se vean obligados a presionar activamente a Estados Unidos para que esta guerra sea de corta duración".
Respecto a los apoyos internacionales, Álvarez-Ossorio identifica a China y Rusia como los principales aliados del régimen iraní. "Prácticamente el 90% del petróleo que exporta Irán se vende a China" y representa "el 15% de las importaciones de petróleo de China".
Sin embargo, el experto advierte que "no se puede esperar nada ni de Rusia ni de China para que acudan en ayuda del régimen iraní" más allá de "declaraciones retóricas". Rusia tiene "otras prioridades" centradas en Ucrania, mientras que China resulta "uno de los grandes perjudicados por esta situación" al perder acceso a petróleo barato.
El control del estrecho de Ormuz, por donde transita "el 20% del crudo que se comercializa en el mundo y el 40% del gas natural", constituye un arma de doble filo para Irán. La Guardia Revolucionaria anuncia su cierre pero permite el paso de barcos hacia China y Estados Unidos.
Qatar, "uno de los principales productores del mundo de gas", anuncia que "va a detener la producción mientras duren las hostilidades", lo que tendrá "un efecto dominó en la economía internacional".