El Indicador de Confianza de los Consumidores se situa en junio en 96,3 puntos, por encima de los 90,7 de mayo, pero por debajo de los 101,4 del mismo mes de 2015. Esto significa que los consumidores valoran mejor la evolución a futuro de la economía, el empleo y de su situación económica personal, y ven peor la situación actual.