El BPI analiza la situación de los mercados financieros desde comienzos de diciembre. Destaca que se produjo un episodio de inestabilidad en los mercados bursátiles, que ponía fin "a un prolongado periodo de inusual tranquilidad y evidenció las dificultades a las que se enfrentan los bancos centrales a la hora de normalizar las políticas monetarias".
Esa fuerte bajada de los mercados bursátiles tuvo su origen en el nerviosismo ante las perspectivas de inflación y subidas de los tipos de interés en Estados Unidos, lo que provocó la subida de la rentabilidad de los bonos estadounidenses y alemanes a largo plazo hizo tambalearse a la renta variable.
Según el BPI, la corrección bursátil pone de manifiesto que los mercados habían asumido antes riesgos, durante un periodo de volatilidad extraordinariamente reducida. Ahora, el organismo augura nuevos episodios de volatilidad como el que tumbó las bolsas en febrero y advierte que la tarea de retirada de estímulos es "delicada" a pesar de que la situación económica y financiera es estable.