Hoy es un día clave para la compañía que tiene previsto presentar hoy en rueda de prensa un informe sobre el falseo de datos al Ministerio de Transporte japonés. En los últimos días se ha sabido, además, que la empresa con sede en Tokio habría utilizado los métodos de prueba que Japón ya no da por válidos desde 2002 en más de dos millones de coches vendidos en el archipiélago en los últimos 14 años.
El escándalo hace peligrar el futuro de la compañía ante el volumen de las indemnizaciones que tendrá que pagar a conductores y a Nissan, e incluso al Gobierno si se determina que los modelos afectados no cumplían los estándares medioambientales requeridos para las subvenciones que les fueron aplicadas.
Las acciones de la compañía han cerrado con una caída del 8% en la bolsa de Tokio.