A pesar del impacto negativo de las negociaciones con la Unión Europea en la economía, la Cámara ha destacado que el país evitará entrar en recesión. Aún así, aprecia una fuerte desaceleración en el crecimiento y para minimizar las consecuencias del Brexit, el presidente de la Cámara, Adam Marshall, ha pedido al gobierno británico establecer un calendario claro sobre las negociaciones del Brexit con la Unión Europea.
Por otro lado, el gobierno de Theresa May ha asegurado que no pondrá en marcha el artículo 50 del tratado de Lisboa, que establece un periodo de negociación de dos años sobre la salida de Reino Unido. Además, en una entrevista televisiva, la primera ministra británica ha adelantado que las conversaciones formales con la Unión Europea no empezarán hasta 2017.