¿Se acuerdan de aquello de la “inflación pegajosa”? Unos precios más altos de lo esperado durante septiembre en EE.UU. en el 3,7% y la confirmación de un dato de IPC en España en el 4,9%, el nivel más elevado desde febrero de 2023, vuelven a acercar este concepto al boca a boca de los economistas y los bancos centrales de todo el mundo.
Desde el Banco de España nos han vuelto a advertir hoy mismo sobre ello con tres calificativos: volátil, elevada y persistente... El análisis completo, en este podcast:
La "inflación pegajosa" regresa al discurso de los economistas tras confirmarse el dato de IPC en España y EE.UU.
Tanto el FMI, como el Banco de España, señalan a esos shocks energéticos como los responsables del incremento del coste de la vida. Sin embargo, no hay alusión de temporalidad. ¿Cómo de pegajosa es esa inflación? La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, ha hecho alusión hoy en un encuentro de CNN en Bangkok a dos acontecimientos que, a simple vista, no parecen tener ninguna relación, pero que influyen de la misma manera en los costes energéticos de todo el mundo: la guerra de Ucrania y la situación en Oriente Medio.
La inflación "no" se ha trasladado a la economía general
Dice Lagarde que la inflación todavía no se ha trasladado a la economía en general, no sé ustedes como lo notan en sus bolsillos cuando van a tomarse algo, cuando tiene que pagar el recibo energético o van al supermercado. El vicepresidente del Gobierno, Carlos Cuerpo dice que no aprecian, por ahora, los efectos de la guerra en la cesta de la compra, pero un informe de OCU de septiembre de este mismo año señala a un repunte de casi el 40% en los últimos cinco años.
No solo el comprador, también el vendedor. ASEDAS, la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicio y Supermercados, señalan que la factura del sobrecoste de la energía alcanza ya 130 millones para los supermercados. Un sobrecoste que se concentra en tres grandes partidas: electricidad, combustibles y materias primas del envase plástico.
Las previsiones de los organismos apuntan a menos inflación para 2027
Por el momento, no se puede hablar de estanflación porque no hay estancamiento de la economía. Habrá que esperar a ver cuántas subidas de tipos llevan a cabo los bancos centrales para intentar contener los precios.
Y aunque no hay señales ni mensajes de hasta cuándo puede prolongarse esta situación, tendremos que orientarnos, por ahora, con los datos. Las previsiones de inflación de ayer del FMI para España, la sitúan ya por debajo en 2027, en torno al 2,7%, cerca del 2.6% que señala también el Banco de España.
Por lo que cabe esperar que, el año que viene, empiece a remitir. Aunque por ahora, no haya avances en ninguno de los dos principales cuellos de botella para que esto se produzca.