Miguel Canales, responsable de Formación y Prevención de Riesgos Laborales de CEPYME participó en el programa Gestión del Talento de FUNDAE, donde analizó los retos de la reforma del sistema de formación para el empleo, la cobertura de vacantes y la certificación de competencias.
Una reforma profunda para un sistema fragmentado
Uno de los mensajes centrales de la entrevista fue la necesidad de abordar una reforma de calado del actual sistema de formación para el empleo. Según explicó el representante de CEPYME, existe un amplio consenso entre organizaciones empresariales y sindicatos sobre esta cuestión.
“Es necesaria una reforma relevante y profunda del sistema”, afirmó Canales. A su juicio, el modelo actual no ofrece la agilidad necesaria para responder a las necesidades de las empresas ni a la velocidad de los cambios tecnológicos.
Entre las principales debilidades identificó la fragmentación administrativa de la formación, actualmente repartida entre distintos ministerios. “Necesitamos un sistema global porque las necesidades del sistema son globales, no están compartimentalizadas”, explicó.
La brecha entre formación y empresa
Preguntado por la distancia existente entre la oferta formativa y las necesidades reales del tejido productivo, Canales fue contundente: “El sistema no está respondiendo ni siquiera en tiempo real”, aseguró y considera imprescindible complementar la formación reglada con fórmulas más ágiles y actualizadas.
“Nos está faltando hacer ese diagnóstico adecuado y poder dar respuesta a esas necesidades que van surgiendo cada vez con más rapidez”, lamentó.
Talento, competencias y empleabilidad
La conversación también abordó uno de los grandes desafíos del mercado laboral: la dificultad para encontrar profesionales adecuados para determinados puestos.
Para Canales, el problema tiene una doble dimensión. Por un lado, existe una necesidad creciente de actualización tecnológica. Por otro, cobran una relevancia cada vez mayor las competencias transversales.
Las vacantes, un problema estructural
Otro de los asuntos analizados fue el incremento constante de vacantes sin cubrir en sectores clave de la economía española como construcción, hostelería, agricultura, logística o transporte son algunas de las actividades donde las empresas encuentran crecientes dificultades para incorporar trabajadores cualificados.
Miguel Canales Cepyme: "El sistema de formación tiene que ser capaz de dar respuesta a nuevos retos”
“El número de vacantes que hay en cada sector va creciendo y el número de sectores donde aparecen vacantes también se va incrementando”, y apostilló “No es una cuestión coyuntural, sino estructural que en los próximos años se va a incrementar”, advirtió.
Ante este escenario, reclamó reforzar las políticas de formación y capacitación para responder tanto a las necesidades tecnológicas como a la integración laboral de los trabajadores que llegarán desde otros países para cubrir parte de esas vacantes.
La certificación, una garantía de calidad y movilidad
La última parte de la entrevista estuvo centrada en la certificación de la formación y de las competencias adquiridas por los trabajadores. Canales defendió un modelo basado en la calidad y en la colaboración público-privada, rechazando barreras que dificulten el papel de los centros formativos, ya sean públicos o privados.
A su juicio, la certificación aporta ventajas tanto para las empresas como para los profesionales. “Una persona cuya formación está certificada puede acreditar no solo que ha asistido a una formación, sino que esa formación se ha dado con calidad”, explicó.
Además, destacó un aspecto especialmente relevante en un mercado laboral cada vez más globalizado: la portabilidad de las competencias.
“Otra de las ventajas que tiene es la portabilidad de las competencias. Tú tienes esa competencia y la puedes trasladar a otro ámbito, a otro país o a otra empresa”, señaló.
Formación para competir
La intervención de Miguel Canales dejó una idea clara: la formación ya no puede entenderse como un complemento, sino como una inversión estratégica para la competitividad empresarial y la empleabilidad de las personas. Para CEPYME, la respuesta pasa por un sistema más integrado, más flexible y capaz de anticipar las necesidades de un mercado laboral que evoluciona a gran velocidad.