El fondo Paradigma Value Catalyst, de A&G se ha convertido en uno de los productos de inversión más destacados del mercado español, con una revalorización superior al 42% en el último año. Su gestor, Andrés Allende, explica que el secreto de este rendimiento radica en lo que él denomina "una aproximación pragmática al value investing", un enfoque que rompe con las interpretaciones más dogmáticas de esta filosofía de inversión.
¿Qué significa realmente una aproximación pragmática al value investing?
"El tema es que las etiquetas que a veces se aplican según que sitios en España se aplican de una manera muy muy intensa", explica Allende. El gestor señala que cuando alguien menciona el término value, muchos inversores asumen que solo existe una manera de aplicar esta filosofía, de forma muy dogmática. Sin embargo, su experiencia internacional le ha mostrado que "la interpretación puede ser bastante diferente".
Allende, quien trabajó con Francisco Paramés —figura que popularizó el value investing en España— reconoce la influencia de este enfoque, pero defiende que existen otras maneras de aplicarlo que "no son contrarias, pero son un poco diferentes".
Un ejemplo claro es la tecnología, un sector que tradicionalmente parecía vedado para los inversores value. "Warren Buffet y Berkshire Hathaway han comprado 30 billion en Google en mitad de la fiebre y el super super catástrofe de la IA", señala Allende, demostrando que incluso los grandes maestros del value adaptan sus estrategias al contexto.
El contexto en las valoraciones: la analogía del mercado inmobiliario
Para explicar su filosofía, Allende recurre a una analogía con el mercado inmobiliario, un terreno familiar para la mayoría de los inversores españoles. "Un piso en mitad de Madrid, en la Castellana, en el súper barrio pues igual es barato a 6.000 €, 8.000 € el metro tal y como están las cosas. Pero para que sea un piso barato, barato, barato de verdad, olvídate de comprarlo en Madrid", explica.
Esta comparación ilustra un principio fundamental de su estrategia: cada negocio debe valorarse según su contexto específico. Según el tipo de industria, el marco de propiedad privada que les protege —especialmente en el mundo anglosajón—, y las características particulares de cada compañía, las valoraciones pueden variar enormemente.
"Si tu industria es un monopolio que tú controlas, si encima tienes un balance a prueba de bombas, pues esa compañía históricamente podría estar a PER 30 y a PER 15. Es como comprar un Rolls Royce a 50.000 € que es barato y no es lo mismo que un Ibiza", argumenta Allende.
La estrategia del huerto: sembrar, regar y cosechar
Cuando se le pregunta si es momento de cosechar lo sembrado o de buscar nuevas oportunidades, Allende responde con otra metáfora reveladora: "El mercado es tan tan amplio y tan variado que siempre hay algo increíble. Parece que tú estás súper súper contento con algo que ya estás cosechando porque esto es como un huerto".
El gestor desarrolla esta analogía explicando que en un huerto hay diferentes momentos para cada actividad. "Tú vas al huerto y te tocará ir a principios de año, en marzo, abril y luego te toca plantar y luego te toca regar y quitar la araña roja que se come los tomates y los tomates llegan en septiembre, pero luego llegan los calabacines, luego llegan las cebollas, etcétera", detalla. Cada momento tiene su afán y el mercado va ofreciendo diferentes cosechas en distintos momentos.
Actualmente, según Allende, están obteniendo beneficios en sectores tecnológicos mientras siembran en áreas como el lujo y la salud. También identifica oportunidades emergentes en materias primas, específicamente en el acero inoxidable. Sin embargo, aclara que "el sector es una manera, es un prisma, pero se puede y se debe ir un poco más al detalle ir compañía, compañía, proyecto a proyecto".
Los catalizadores concretos: más allá de los ciclos y las tendencias
Para Allende, lo verdaderamente importante son los catalizadores específicos de cada compañía, independientemente de los ciclos económicos o las tendencias sectoriales.
"Cada compañía puede tener una fábrica nueva que está construyendo y esa fábrica que está en construcción es la siembra y poco a poco llega a término y produce y esa es la cosecha. Y eso es al margen de los ciclos y de los sectores y de los tipos y de Trump y de todo fábrica concreta, producto concreto, cambio de balance concreto, cosas concretas", enfatiza.
Composición de la cartera: 30 posiciones diversificadas
El fondo mantiene una cartera de aproximadamente 30 posiciones, aunque este número puede oscilar entre 28 y 32 dependiendo del momento. "Algunas no salen mal. Este año no saldrá el tomate este. Ha salido mal el tomate", admite Allende con naturalidad, reconociendo que no todas las inversiones funcionan según lo previsto.
Actualmente, el sector salud representa el mayor peso en la cartera, un cambio significativo considerando que hace tres años representaba el 0% del portfolio. "Hemos estado mirando mucho y hablando con muchos, muchas compañías, con antiguos ejecutivos, con competidores, con clientes y al final hemos hemos encontrado dos o tres cosas. En realidad son seis cosas que son son la pera y nos van a dar una enorme cosecha en los próximos años", explica el gestor.
El sector salud: navegando entre oportunidades y riesgos
La apuesta por el sector salud requiere una explicación detallada, especialmente en una semana en la que Novartis ha decepcionado al mercado. Allende es claro al respecto: "Salud es una brocha muy gorda. Entonces salud es un paraguas Y dentro del paraguas está por ejemplo, las grandes farmas".
Las grandes farmacéuticas enfrentan lo que Allende denomina "un precipicio de patentes". Sus productos actuales generan ingresos, pero perderán protección de patentes en los próximos tres o cuatro años, creando una enorme incertidumbre para los inversores que intentan valorar estas compañías a largo plazo. Además, muchas de estas grandes firmas no están baratas.
Las biotechs tampoco forman parte de la estrategia del fondo. "Las biotechs son binarias. Si apruebas el medicamento multiplicas por diez y si no te vas a hacer eso, nosotros tampoco lo hacemos", señala Allende. Los hospitales, proveedores de servicios y seguros también quedan fuera por sus complicaciones regulatorias y límites de precios.
La apuesta ganadora: fabricantes de medicamentos para terceros
Entonces, ¿dónde encuentra Allende las oportunidades en salud? En los fabricantes de medicamentos para terceros. "Al final no me importa si tu patente sigue o no sigue. Si viene un biosimilar o un genérico me lo fabrica el fabricante. Igual si viene una biotech y falla vendrá otra que acierte y también lo fabrica el mismo fabricante", explica.
La tesis de inversión se basa en una tendencia clara: cada vez habrá más volumen de medicamentos más avanzados, que son más caros y más difíciles de producir. "Con lo cual la tendencia de externalización hacia este tipo de compañías cada vez es más fuerte. Lleva siendo así muchos años y lo bueno es que han tenido un ciclo bajista igual que casi casi igual que el resto del sector", argumenta Allende.