Desde el derrumbe de la fábrica en Bangladesh en 2013, por el que murieron 1100 trabajadores, H&M ha aumentado las inspecciones de las fabricas que les proveen el material para hacer sus prendas. La empresa textil dice que para finales de año habrá inspeccionado el 50% de las fábricas de sus proveedores, esto supone un aumento del 25% frente al cierre de 2014.
Según H&M la mayor parte de estas plantas no están bien acondicionadas y está siendo un reto para ellos educarles a nivel de medidas de seguridad.