Para 2015, la OCDE eleva su previsión del crecimiento en una décima al 1,6 por ciento. Con esta revisión, casi iguala sus expectativas a las oficiales del Gobierno de España, que son del 1,2% para 2014 y 1,8% en 2015. La OCDE espera una tasa de paro del 25,4 por ciento en 2014 (frente a su anterior previsión del 26,3 por ciento) y del 24,4 por ciento en 2015 (antes el 25,6 por ciento).
La OCDE recomienda una reforma fiscal que abarate los costes laborales, a cambio de reducir las exenciones en el IVA y en los impuestos de sociedades y de renta. Para luchar contra el alto desempleo, la OCDE recomienda reforzar los servicios públicos de empleo y mejorar la formación y la investigación, además de facilitar la creación de nuevas empresas.
El organismo espera que la recuperación de la demanda interna ayude a la economía española a fortalecerse gradualmente, aunque identificó los esfuerzos para reducir el déficit, las restrictivas condiciones de financiación y la reducción de la deuda de los hogares como un lastre para el crecimiento. La OCDE reconoce que la crisis "ha dejado un aumento de la desigualdad y la pobreza en España".