En la encuesta American Time Use Surveys, el responsable del estudio, el Dr. Mathias Basner y sus colegas encontraron una lógica correlación entre esas horas tempranas de comienzo de la jornada laboral o de estudios y la reducción de las horas de sueño de esos adultos. Cada hora que se retrasa el comienzo de la jornada hace que ganemos 20 minutos de sueño.
El estudio corrobora que la tercera parte de los trabajadores duerme solo 6 horas, mientras que la recomendación se encuentra en las 7 y 9 horas de sueño diarias.
Este es el enlace de la información publicada en Estados Unidos al respecto.
http://nymag.com/scienceofus/2014/12/sleep-scientists-want-workdays-to-start-later.html