Además, los padres sustentan económicamente a sus hijos hasta bien entrada su edad adulta, algo que para la generación anterior solo suponía una pequeña parte.
Otro factor a tener en cuenta es la calidad de la economía de los padres. Si un niño crece en un hogar de bajos ingresos, tendrá más posibilidades de tener una situación económica similar en el futuro. Si por el contrario cuenta con una buena base , será más sencillo que tenga una economía solvente.
Pero no todo es negativo para los millenials (generación nacida entre 1980 y 2004). El 66% de los encuestados creen que la calidad de vida y la salud de sus hijos serán mejor que la Suya. La generación millenial práctica deporte regularmente (un 81%) mientras que los babyboomers (los nacidos entre 1946 y1965) apenas supera el 60%. También ayuda que las leyes anti-tabaco sean más estrictas que años atrás.
Los millenials ponen mejor cara a la situación que sus padres y dicen que su bolsillo ha mejorado respecto al año pasado.