En Cibercotizante Valentín Pinuaga, consejero delegado de Equinix en España, explica en una conversación con JJ Flechoso el estado del sector. Uno de los puntos destacados es el nuevo marco regulatorio definido en el Real Decreto por el que se regulan los requisitos de sostenibilidad energética, medioambiental y de resiliencia y soberanía digital aplicables a los centros de datos, el cual ha generado un debate intenso
Este nuevo marco regulatorio ha generado inquietud en el sector. Tras el cierre de alegaciones, el borrador exige que “al menos el 80% del consumo eléctrico provenga de generación renovable con correlación horaria”. Para Pinuaga, el propósito es positivo: “Estamos de acuerdo con los objetivos del Real Decreto, que busca mejorar la sostenibilidad” y apostilla que el problema está en los plazos: “Han fijado unos objetivos muy en la banda alta… pero dan muy poco tiempo para adaptarse, nada más que seis meses”. Una exigencia que, según advierte, puede tener consecuencias graves: “Eso implicaría que algunos proyectos no sean realizables por la premura de tiempo”.
La pregunta es inevitable: ¿puede un marco demasiado rígido frenar el crecimiento del sector? Pinuaga responde sin rodeos: “Si haces un marco regulatorio excesivamente rígido, los proyectos pueden buscar otros mercados”.
España ha sido hasta ahora un destino atractivo por tener un entorno regulatorio estable, unos precios energéticos en la banda media baja y una red de telecomunicaciones y fibra de las mejores de Europa” pero advierte: “Si introduces elementos muy restrictivos, algunos proyectos pueden repensarse”.
El Gobierno ha reconocido públicamente la existencia de especulación en el acceso a potencia. La cifra es llamativa: “La cola de acceso a potencia en España ya está en 16 gigavatios, pero el sector solo necesita entre 2,5 y 3,5 gigavatios para 2030” ¿Por qué ocurre? “Hay gente que tiene suelo con energía concedida y está viendo si lo vende más caro”. “Muchas compañías piden acceso en varios países y triplican la petición”. El resultado es un bloqueo: “Cuando pedimos energía, a veces nos dicen que no porque el pool está lleno”.
La solución, según Equinix, pasa por auditar: “No hace falta ir con los hombres de negro, pero sí verificar quién es el dueño del suelo, si hay financiación o si el proyecto está en marcha”. Portugal ya lo hizo: “Cancelaron todos los accesos sin contrato y pasaron de 44 gigavatios a cuatro”.
Sobre la entrada de nuevos “jugadores”, Pinuaga adopta una visión abierta: “No hay que ser demasiado proteccionista. Muchos actores nuevos han apostado legítimamente por este sector”. La clave no es la antigüedad, sino la intención: “Es más una cuestión de continuidad: si quieres apostar a largo plazo o solo medrar”.
IA e infraestructura: el verdadero cuello de botella
La inteligencia artificial está acelerando la demanda de infraestructura. Pero el despliegue no es sencillo: “Construir un centro de datos lleva mucho tiempo, mucha ingeniería y tiempos de suministro largos” y añade “Hoy cuatro semanas para entregar hardware es una quimera”.
Equinix ya ha inaugurado un centro dedicado a alta densidad: “La mayor parte de la demanda viene de despliegues de IA” pero recuerda que las cargas tradicionales siguen siendo esenciales: “La transferencia de un banco o la nómina no la hace la IA, la hacen las cargas tradicionales”.
Energía: el factor que más pesa en la competitividad
El coste energético es determinante: “Supone entre el 30% y el 40% del coste total de operar un centro de datos” y en esto España tiene ventajas: “Tenemos muchísima energía renovable que ha contenido la subida de precios”, pero la estabilidad es clave para inversiones a largo plazo: “Las infraestructuras deben durar 20 años, no tres o cuatro”.
El concepto de soberanía digital
Pinuaga matiza el concepto soberanía: “La palabra soberanía no me gusta porque da la sensación de que somos soberanos cuando no lo somos”. Europa busca autonomía, pero reconoce la realidad: “La mayor parte de los servidores, software e IA los fabrican compañías americanas o chinas”. La prioridad europea es clara: “No podemos dejar que todos nuestros datos estén fuera de nuestras fronteras”.
Centros de datos verdes: compromiso real, no marketing
Equinix presume de trayectoria: “Tenemos un 96% de cobertura de energía renovable”. “Hemos financiado plantas renovables gracias a PPAs firmados por Equinix” y rechaza modelos contaminantes: “En Europa no veremos centros de datos con plantas de gas al lado. Lo veo muy difícil que se autorice”.
La entrevista deja una conclusión clara: España puede ser un hub digital europeo, pero solo si regula con inteligencia. Como recuerda Pinuaga: “Aquí de lo que se trata es de que haya inversiones que fomenten el desarrollo del sector”.