La quinta edición de Cyber ICON, evento organizado por Deloitte, arranca este martes 27 de enero de 2026 como un encuentro fundamental para la industria tecnológica. El evento busca establecer las bases para que las empresas puedan anticiparse a las ciberamenazas, fortalecer su ciberresiliencia y adaptarse al impacto de la inteligencia artificial en el panorama de la seguridad digital.
No te pierdas las claves en esta entrevista con Xavi Gracia, socio responsable de Ciberseguridad en Deloitte.
Xavi Gracia, socio responsable de Ciberseguridad en Deloitte, analiza las amenazas digitales actuales a las puertas del Cyber ICON 2026.
"La resiliencia ya no es solo tecnológica. Estamos en un panorama donde la geopolítica y muchos acontecimientos hacen que las organizaciones tengan que pensar en toda su estrategia la resiliencia como un factor clave de sostenibilidad"
Gracia destaca que la disrupción tecnológica actual acelera la necesidad de desarrollar capacidades de resiliencia, especialmente con el impacto de la inteligencia artificial: "La IA está cambiando el paradigma, tanto en defensa como los atacantes la están utilizando de manera mucho más sofisticada, lo que hace que las organizaciones tengamos que responder de manera mucho más rápida".
El panorama actual de las ciberamenazas
El escenario de amenazas ha evolucionado significativamente. "El cibercrimen ya era una industria, pero ahora el nivel de sofisticación es mucho más alto. Ya no hablamos de ataques aislados, sino de estructuras organizadas con altos presupuestos, objetivos muy claros, el modelo del crimen como servicio", advierte el experto.
Entre las principales amenazas actuales, Gracia menciona campañas de phishing, vishing y deepfakes mucho más sofisticados y difíciles de detectar. Los atacantes buscan ahora los puntos más débiles de la organización y no se limitan a objetivos evidentes.
"Coge mucha fuerza y en este 2025 lo hemos visto todo lo que es el riesgo a terceros, aquellos colaboradores, proveedores que colaboran con nosotros, donde muchas veces son el vector de entrada"
Uno de los puntos más alarmantes es la evolución del ransomware: "El ransomware ha evolucionado a modelos ya no de doble extorsión, sino de triple extorsión, que además de cifrar los datos, los atacantes filtran información sensible y además ejercen presión sobre terceros relacionados con la organización". Esta situación convierte lo que antes era un problema técnico en una crisis reputacional y de continuidad de negocio.