Como ejemplo de estos problemas, apunta que entre los 2 millones de parados mayores de 45 años, el 75% no tiene más que la formación básica, algo que crea “dificultades casi insuperables” para su reinserción en el mercado laboral. Un mercado laboral, que según el presidente del CES, no necesita más reformas. Ha dicho que España "no está en la indigencia" y que es una nave que va "por un mar grueso, pero no zozobra", y ha añadido que esto se debe al aguante de los sistemas de protección, que han estado sometidos a "presiones estructurales graves".
En su opinión, la convivencia y la cohesión sólo se consiguen blindando la educación, la sanidad y las pensiones, y ha dicho que lo importante de la recuperación es que se mantenga y que se reparta para aliviar la situación de las personas con más problemas. Así, ha subrayado el valor del sistema público de sanidad y ha dicho que sería necesario hacer un "test de estrés" que permitiera saber cómo está, cuánto aguantará en estas condiciones y qué necesita del cara al futuro.