Donald Trump se encuentra en plena ofensiva diplomática para consolidar su Junta de Paz, un organismo internacional diseñado por él mismo, que ha generado interés en Oriente Medio y rechazo en Europa occidental.

El Foco | La Junta de la Paz de Trump: ¿Un Nuevo Orden Internacional?

Exploramos la propuesta de Donald Trump para crear la Junta de la Paz, un organismo internacional que podría rivalizar con la ONU.

Trump lo presenta como la solución definitiva a los conflictos globales, pero la iniciativa ha encendido las alarmas por su potencial para eclipsar o incluso sustituir a las Naciones Unidas.

La Junta nació como una herramienta para supervisar la reconstrucción y desmilitarización de Gaza tras un plan de tregua impulsado por EE. UU. en septiembre. Sin embargo, su ambición ha crecido: ahora se proyecta como una entidad global para intervenir en zonas de conflicto.

Los puntos más polémicos:

Liderazgo perpetuo: Trump figura como presidente indefinido, manteniendo el mando incluso después de dejar la Casa Blanca.

El organismo contará con un comité ejecutivo donde destacan figuras como Jared Kushner (casado con la hija mayor de Trump), Marco Rubio y el ex primer ministro británico Tony Blair.

Aunque los países pueden ser miembros temporales por tres años, el estatus de "miembro permanente" tiene un precio de 1.000 millones de dólares, fondos que, según la administración, se usarían para reconstruir Gaza. La falta de transparencia en el uso de esos fondos es un punto de preocupación.

Hasta el momento, unos 35 países de los 50 invitados se habrían sumado ya. Entre quienes han confirmado su participación se encuentran: Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Turquía, Israel, Argentina, Hungría o Kosovo, entre otros.

Ha levantado críticas la presencia del bielorruso Alexander Lukashenko. Vladimir Putin podría unirse financiando su entrada con activos rusos congelados en territorio estadounidense. 

No todos ven con buenos ojos este nuevo orden. Países como Francia, Noruega e Italia han declinado la invitación o expresado serias dudas constitucionales, temiendo que la Junta debilite la estructura de la ONU.

Ucrania: Volodymyr Zelensky ha rechazado de forma tajante sentarse en una mesa donde Rusia y Bielorrusia tengan presencia.

China: Aunque recibió la invitación, Pekín se mantiene distante, insistiendo en que cualquier esfuerzo de paz debe orbitar alrededor de las Naciones Unidas.

La ONU: Desde el organismo internacional, funcionarios como Tom Fletcher han restado peso a la amenaza, asegurando que esta junta no podrá reemplazar la legitimidad histórica de las Naciones Unidas.

Al ser preguntado sobre si este nuevo organismo debería sustituir a la ONU, Trump respondió que "podría" hacerlo, argumentando que las Naciones Unidas "nunca han ayudado" y no han cumplido con su potencial.

A principios de 2026, Trump ordenó medidas drásticas que afectan la estructura de la ONU:
Salida de organismos: En enero de 2026, ordenó la retirada de EE. UU. de 66 organizaciones internacionales y entidades de la ONU, incluyendo la convención sobre el clima y el Consejo de Derechos Humanos (UNHRC).

Ha suspendido el financiamiento a agencias clave como la UNRWA (agencia para refugiados palestinos) y ha iniciado el proceso para abandonar la UNESCO.
Retirada de tratados: Confirmó nuevamente la salida de Estados Unidos del Acuerdo de París sobre el clima.

La postura de Trump se percibe como un desafío directo al multilateralismo y al liderazgo tradicional de la ONU, al buscar un modelo de gobernanza más alineado con su visión del “America First”.