La Era de la Tecnología o el Nuevo Hombre

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09/04/2020 12:24

El mundo será tan diferente tras la crisis del coronavirus que todavía no somos capaces de descifrar la mayoría de las aristas que tendrá. Pero si podemos ver claramente que será tecnológico. Las grandes empresas (Google, Apple, Amazon, Facebook y Microsoft) se preparan ya para el gran salto. En el horizonte usar la salud y la importancia que le dan los ciudadanos para poder implementar una agenda que permita converti al hombre en algo superior. Predecir pandemias a cambio de libertades individuales.

La crisis del coronavirus va a dejar atrás una época analógica en la que la humanidad todavía buscaba de esa manera analógica las soluciones a los problemas. En poco menos de un mes los colegios se han lanzado a comprar licencias de G Suite, las empresas a adentrarse en el mundo de las videollamadas con empresas como Zoom, Meet de Google o Teams de Microsoft a la cabeza, la administración a digitalizar las soluciones con bots que resuelven las dudas en lugar de teleoperadoras y apps que geolocalizan para evitar que los ciudadanos puedan moverse sin saber el “Gran Hermano” que lo ha hecho. Pronto veremos soluciones de entrevistas de trabajo online, plataformas enteras preparadas para contratar a personas sin verlas.

La salud es el nuevo mantra que permitirá que llegue lo que muchos consideran el hombre eterno. Empieza el camino tecnológico para conseguir que la muerte sea una solución de última instancia. Chips en las personas que permitan predecir enfermedades, infartos, pero que también permitan el control de su ubicación, de su manera de pensar, de su consumo, de sus intereses, etc. Todo estará conectado. Las grandes tecnológicas tienen la base ahora mismo para conseguir dar un gran salto tecnológico que haga que en 2030 el hombre tenga un mundo completamente distinto.

La educación online generalizada pone las bases para entender los procesos de aprendizaje de los más pequeños y para automatizarlos. Google y Apple son las primeras empresas que se lanzan a generalizar esa solución. Se podrá valorar en unos años cuánto supone la educación en las cuentas de resultados de estas empresas. Y con ello tendrán la opción de conocer mejor al alumno, al menor, de darle soluciones a medida, de poder plantear un itinerario claro de necesidades formativas que la sociedad necesita y también que mejor se adapte a sus intereses personales. El mix de necesidad social e interés particular será más fácil de conseguir.

La mezcla de datos personales y académicos son una “herramienta” total para el marketing en los próximos tiempos. Parece que Google ha empezando a tomar bastante ventaja y se cuentan por miles los colegios que se han lanzado a comprar las licencias de G Suite para usar Classroom con sus alumnos. ¿Continuará el proceso de aprendizaje digital cuando pase el virus? Lo más probable es que sí. Hasta el punto que pronto veremos generalizarse que los alumnos, en lugar de llevar pesadas mochilas lleven tabletas para resolver los problemas, para consultar sus libros y para seguir todo el aprendizaje online y offline. No habrá diferencia. Y todos los alumnos estarán preparados para suspender clases y continuarlas desde casa con sus tabletas. O para hacer el curso desde el hogar. Se podrá ver cómo se pueden apuntar a colegios que están a miles de kilómetros de casa. Porque elegir el que está más cerca de tu hogar si puedes elegir el mejor. Por qué no un colegio de Google o de Apple.

El claro ganador vuelven a ser las tecnológicas que van a vivir una época dorada, una segunda Belle Epoque solo al alcance de las grandes. Es prácticamente imposible que pequeños actores entren en este mercado al igual que ha sucedido en el mercado de la publicidad mundial.

El otro gran protagonista tras el virus será la inteligencia artificial. La base del nuevo hombre para la Era Tecnológica será la creación de elementos con capacidad de inteligencia independiente. Tras haber conseguido “aprender” la mayoría de los comportamientos veremos empresas de origen japonés, chinas y coreanas ponerse a la cabeza de ese “ciborg” con capacidad de inteligencia superior. No sólo bots que responden preguntas, sino pequeños dispositivos que traerán la compra a casa para evitar que un repartidor se pueda contagiar. Ya se están haciendo pruebas en países asiáticos con muy buenos resultados. Son pequeños coches autónomos con una capacidad de movimiento especial. Su generalización podría llegar ya el próximo año en ciudades concretas que se adhieran el plan.

Y del transporte a determinadas profesiones. La medicina será el gran campo de batalla empresarial y de los gobiernos. Se buscará crear instrumentos que sirvan para cirugía y asistencia primaria. Y todo hiperconectado a través de elementos de iot que permitirán “sentirse seguro” a un ciudadano.

El mantra, el elemento común, es la salud, el objetivo es la creación de un hombre preparado para la Era Tecnológica que ya ha empezado, que arrancó a inicios de siglo y que ahora ha cogido toda la fuerza que necesitaba a raíz de la pandemia del coronavirus que inició su andadura en China. Tan solo queda la duda de la legislación. Cómo quedará la ley de protección de datos en este contexto y cómo las tecnológicas traspasarán todo ese conocimiento al día a día en ámbitos como el marketing. Hemos cambiado de “Era” sin darnos cuenta, pero cuando miremos atrás veremos el salto con mucha más claridad a como podemos verlo ahora.

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