Los pijos no llegan a fin de mes

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11/08/2015 15:32

Es mezcla de postureo o tal vez de snobismo trasnochado, pero este verano me he dado cuenta que aquello que jamás habría dicho gente de un determinado nivel social, ahora se dice sin ningún tipo de complejos y se deja muy claro para que no haya dudas de que todos lo estamos pasando muy mal con esta crisis. Desde me voy a un supermercado Mercadona o Cosco porque es súper barato hasta decir directamente que este mes los números no van bien mientras cenas en un restaurante de 100 euros el cubierto con estrella michelín.

Lo que me lleva a la reflexión inicial de que están simplemente adoptando el modelo Podemos de que es mejor parecer sencillo aunque no lo sea uno, antes de ser señalado por derrochador. No hay mal que por bien no venga, porque si es cierto que la sociedad española ha cambiado su consumo haciendo una reflexión continua sobre si las cosas son baratas o caras. Lástima que se haga sólo para las cosas básicas y no las superfluas, donde el consumo, a mi entender, sigue siendo el mismo o muy parecido.

Miramos al detalle que un queso cuesta 1 euro menos que en un ultramarinos de la playa a cambio de cogerte tu el trozo de un estante que no habrías tocado hace años. Sin embargo, ahora te sientes fantásticamente y lo enarbolas como bandera de consumo personal. Extraño, pero está pasando y lo estamos viendo, como dirían en CNN+.

Sin embargo, en lo superfluo, en el marujeo de las compras de ambos sexos las cosas no han cambiado tanto para nuestra clase media-alta/alta. Sólo hay que comprobar que dos minutos después de hablar del queso que cuesta 1 euro menos, se discute sobre la ubicación exacta de aquel restaurante que acabo de visitar en China. "Donde era el restaurante indonesio ..." discernían acaloradamente para poder aconsejarlo al próximo visitante. O pedir una caldereta en el barco en Portals por 2.500 euros para 10 personas. Sí, 2.500 euros, no hay errata.

Postureo o snobismo, o simplemente que la crisis no es igual para todos, por mucha que sea la crisis de nuestros ricos.

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