OPINION: ¿Deberían los ciudadanos europeos votar si quieren apoyar a Grecia?

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07/07/2015 08:07

Llegados a este punto con Grecia, parece poco razonable que las instituciones europeas quieran prestar el último apoyo al populismo dando un nuevo rescate a Tsipras sin pasar por las urnas, pero estamos muy cerca. Me explico. La jugada maestra, de cara a los electores, del primer ministro griego sólo puede tener una respuesta y es la consulta a todos los ciudadanos europeos sobre si quieren poner de su bolsillo más dinero para que Tsipras haga con él lo que considere oportuno.

Si tomamos como ejemplo España, el panorama es desolador. Desde 2010, España ha acumulado más de 26.000 millones de euros de préstamos a Grecia, de manera directa, o a través del BCE. Eso son 1.500 euros por ciudadano español. Si Grecia no paga tendremos un empobrecimiento de 1.500 euros por español, pero si prestamos a Grecia aumentaremos esa cantidad sin saber si será devuelta. Por lo que parece razonable que seamos cada uno de nosotros los que decidamos por mayoría si prestamos o no prestamos.

Esa toma de decisión por parte de Europa tendría un doble efecto. Dejaría en poca cosa el greferéndum y le devolvería parte de la imagen perdida a los distintos gobiernos. Tal vez salga que queremos darles más dinero a los griegos porque son unos tíos simpáticos, pero que lo decidamos nosotros. De esta manera tendrían que pasar más de 2 semanas para llegar a un acuerdo, lo que pondría en jaque a Tsipras para tener que tomar la iniciativa y acercarse a los postulados europeos, esto a su vez pondría el acuerdo a tiro de piedra. Dos de una tacada. Y si se vota que no, pues a negociar con más poder por parte de la Unión Europea. Hay quien puede pensar que es dar dos tazas de populismo al populismo, pero la otra alternativa es decir NO y dejar caer a Grecia en el abismo.

¿Cómo se lo tomaría la bolsa? Difícil de prever en el corto plazo aunque podrían estimarse más caídas. Pero en el largo plazo, la bolsa podría descontar que los populismos no tendrán política de apaciguamiento en contra y, por tanto, podrán ser frenados antes de que los riesgos de estallido sean mayores. El peor escenario bursátil, político para España y para Europa, y para el euro, es que los populismos salgan favorecidos. El efecto dominó está marcado, Podemos en España, Le Pen en Francia y la Unión Europea en su conjunto con dificultades para seguir adelante.

Dar un paso atrás ahora, es aceptar que el sistema político actual no sirve para frenar el auge del populismo en Europa y, entonces, las inversiones también empezarán a salir del Viejo Continente buscando algo más seguro.

 

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