Peligro: España no debería crecer más de un 2,5%

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12/10/2015 19:50

Frente a la opinión generalizada que apunta a que las exportaciones están siendo el motor de España y que nuestro país ha comenzado una fase expansiva gracias a los fabricantes de automóviles, entre otros, los datos del último informe mensual de la secretaría de Estado de Comercio apuntan varios detalles que alejan mucho esa imagen de la realidad. Y a ello hay que sumarle el último informe del FMI sobre la deuda española y las condiciones en las que está, por su elasticidad, son un peligro para España.

Empecemos por el primer punto. En el informe de junio de la secretaría de Estado de Comercio se apunta que en el primer semestre de 2015 hubo 102.200 empresas exportadoras, de las que solo 30.594 exportaron más de 50.000 euros. Si nos comparamos con otros países de la UE estamos perdiendo fuelle. Es cierto que en los últimos años hemos crecido a un ritmo superior a los países vecinos, pero en este 2015 el crecimiento de las exportaciones es del 4,9%, frente al 7% de Francia o el 5% de Italia. Este detalle unido a la aceleración de las importaciones se ha traducido  en una caída del superávit comercial con la zona euro en 300 millones, hasta los 2.600 millones.

¿Porqué se aceleran las importaciones? Vamos al punto segundo. Por el aumento del crecimiento de nuestra economía. Enseguida afrontamos este asunto, pero antes un pequeño detalle. China se ha convertido en nuestro tercer proveedor, por detás de Francia y Alemania, puesto que ocupaba Estados Unidos. Un 8,3% es la cuota exportadora de China, frente al 4,8 de Estados Unidos.

El volumen de endeudamiento externo de España es solo sostenible si lo mitigamos con un bajo coste de deuda, una estructura de vencimientos que permita que España afronte los plazos lo más cómoda posible y la diversificación de esa deuda en varias manos. Pero para rebajarlo, sólo hay una receta: superávits de nuestra balanza de pagos por cuenta corriente. Esto unido a la sustitución de las importaciones por producción nacional. Hay que recortar la elasticidad de la importación.

¿Pero qué pasa ahora mismo? Hay síntomas de haber detenido la marcha de la recuperación. Y con un elemento añadido que apunta el FMI. Nos perjudica, con esta estructura de nuestra economía, el crecimiento. ¿Cómo? Sí, el crecimiento por encima del 2,5% nos perjudica. A más crecimiento del 2,5%, más importaciones, peor balance de cuenta corriente y mayor peligro para la economía. El FMI señala que ese punto de peligro está en Alemania en el 3,7% y en el 6% para Irlanda, pero en España, ese límite está más abajo. Pero por debajo de 2,5%, la creación de empleo será muy limitada.

Una devaluación de la peseta arreglaría este problema, pero en la estructura actual de nuestra economía, señala el FMI, sólo se podrá arreglar con contención salarial, desempleo y caída del PIB. Traducido al lenguaje de todos, sólo otra recesión serviría como remedio para este problema que amenaza ya a la economía española.

En la agenda política sigue sin aparecer ni la reforma estructural ni la nacinalización de determinadas actividades que permitan reducir las importaciones, crear empleo y tener una economía más competitiva.

 

 

 

 

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