Las cifras del verano de 2025 fueron alarmantes: más de 350.000 hectáreas quemadas en España, con 62 grandes incendios y las mayores emisiones anuales por incendios forestales en 23 años. Ante este escenario, y con la mirada puesta en la próxima temporada estival, los expertos recuerdan la importancia de trabajar en la prevención durante los meses de invierno.
El Colegio de Ingenieros de Montes advierte: ahora es el momento de prevenir los fuegos forestales mediante una gestión adecuada
La gestión forestal, clave para prevenir incendios
Margarita Hernández Mor, secretaria general del Colegio Oficial de Ingenieros de Montes, destaca que "ahora va quedando poco para el verano de 2026, y es el momento de que nos pongamos las pilas y no dejemos al albur de las condiciones climatológicas el resultado para este año". Según explica, España cuenta con recursos legislativos suficientes para abordar esta problemática, pero no se están cumpliendo adecuadamente.
"La Ley de Montes obliga a una planificación de los montes que no se está cumpliendo ahora mismo en su totalidad", señala Hernández Mor, apuntando que "actualmente no llegamos al 24% de la superficie forestal ordenada. El objetivo debería ser llegar al 100%, pero es complicado".
Infraestructuras y recursos permanentes
Entre las medidas necesarias, la experta menciona la importancia de mantener las infraestructuras de acceso a los montes en buen estado, lo cual "es un elemento de seguridad para los que trabajan luego en la extinción", permitiendo que "puedan llegar los equipos, puedan llegar los vehículos de extinción" a zonas de difícil acceso. Estas vías, además, pueden actuar como "pequeñas áreas cortafuegos" en el avance de los incendios.
Otro aspecto fundamental es contar con fondos específicos para la gestión forestal y garantizar que los agentes forestales trabajen sobre el territorio durante todo el año, no solo en verano.
"Desde los años 90 hasta la actualidad estamos teniendo un incremento espectacular de superficie forestal, en gran parte promovida por el abandono rural de los usos tradicionales, como eran la agricultura y la propia ganadería", explica Hernández Mor. Esta situación ha provocado que las masas forestales hayan "explotado en superficie y también en cantidad de biomasa", generando enormes incendios a menudo incontrolables incluso para los dispositivos de extinción españoles, "que son de los mejores a nivel mundial".
Con estas medidas y el compromiso de todos los actores implicados, el objetivo es claro: que el verano de 2026 no repita los devastadores datos de incendios forestales registrados en 2025.