El número 28 de Gran Vía deja de ser propiedad de Telefónica… Y es que la operadora de telecomunicaciones le ha vendido el edificio al empresario inmobiliario Tomás Olivo por 200 millones de euros.
Es un edificio histórico, construido entre 1926 y 1929, que cuenta con la máxima protección patrimonial, por lo que el Ayuntamiento de Madrid no tiene intención de cambiar su uso. Hasta 1953 fue el edificio más alto del país hasta que se construyó el Edificio España. Durante décadas ha sido sede de Telefónica y desde allí arrancó el primer cableado telefónico en la ciudad. En la actualidad permanecen espacios expositivos y también la Fundación Telefónica… Y es que la compañía se trasladó en 2006 al barrio de Las Tablas a un campus que cuenta con 200.000 metros cuadrados.
¿Quién es el comprador?
Tomás Olivo, un empresario inmobiliario de 76 años que es la sexta persona más rica de España con un patrimonio de 4.600 millones de euros.
Se trata de una operación que llega en medio de un cambio de rumbo por parte de Telefónica que tiene como objetico ahorrar costes y reducir deuda antes de lanzarse al crecimiento.