Los mercados financieros europeos y americanos experimentan un notable rebote en medio de un complejo panorama global marcado por tensiones geopolíticas y comerciales. Este comportamiento alcista ocurre mientras la relación transatlántica entre Estados Unidos y Europa vuelve a primer plano, con posibles acuerdos de la OTAN que podrían afectar territorios de Groenlandia.
Contexto de mercado
Análisis de valores: Bankinter
Con Daniel Santacreu, analista independiente.
Consultorio completo
Daniel Santacreu analiza la respuesta de las bolsas europeas y americanas ante la situación geopolítica actual y los datos macroeconómicos favorables.
Simultáneamente, se ha abierto un nuevo frente en Cuba, donde "la administración Trump busca replicar esta estrategia, la estrategia aplicada en Venezuela, para fomentar una transición política en el país", según explica el analista independiente Daniel Santacreu.
Resiliencia económica frente a tensiones internacionales
Los datos macroeconómicos recientes muestran una economía global relativamente estable, con una inflación que se modera en Estados Unidos, una producción industrial por encima de lo esperado y un crecimiento en las ventas minoristas que respalda la demanda interna. Estos factores han impulsado la reacción positiva generalizada en los índices bursátiles europeos.
Rebotes técnicos desde niveles clave
El análisis técnico revela que las principales bolsas europeas están rebotando desde importantes niveles de soporte. El IBEX 35 ha rebotado desde los 17.335 puntos, consolidándose hoy sobre los 17.500 puntos y dejando "una vela con implicaciones alcistas" al cierre de la sesión.
El CAC 40 francés ha generado un rebote técnico desde la zona de los 8.000 puntos, a pesar de haber perdido su directriz alcista. El DAX alemán se recupera desde los 24.500 puntos, mientras que el EURO STOXX 50 rebota desde el 38,20% de Fibonacci respecto a su último ciclo alcista.
Perspectivas para los índices americanos
En cuanto a los mercados estadounidenses, estos mantienen tendencias alcistas de corto plazo. El S&P 500 cuenta con un soporte crítico alrededor de los 6.765 puntos, que ha funcionado como pivote en sesiones anteriores. Una ruptura sostenida por encima de los 7.000-7.100 puntos podría abrir la puerta a la continuidad del impulso alcista.
A pesar de la persistencia de riesgos geopolíticos, el mercado ha demostrado fortaleza durante la sesión, respaldado por datos macroeconómicos favorables y cierta moderación en las amenazas arancelarias. En las próximas jornadas, será crucial seguir las negociaciones diplomáticas, las declaraciones oficiales y los niveles técnicos críticos que determinarán la dirección futura del mercado.