El mercado de las criptomonedas inició la semana a la baja, prolongando una racha negativa de un mes marcada por la desconfianza de los inversores ante la incertidumbre de los tipos de interés. En este contexto, MicroStrategy, el principal holding corporativo de Bitcoin a nivel global, ha lanzado un mensaje de tranquilidad.
Análisis de Bitcoin y otros activos con Jesús Barrios, asesor financiero:
Revisamos cómo marchan las cosas en el mercado de divisas y analizamos los últimos datos macroeconómicos y lo que suponen. Esta vez de la mano de Jesús Barrios, asesor financiero
Resistencia ante la volatilidad
La firma liderada por Michael Saylor comunicó a través de sus redes sociales que posee la solvencia necesaria para afrontar sus compromisos de deuda, incluso si el valor del Bitcoin se desplomara hasta los 8.000 dólares.
Actualmente, la situación de la empresa se resume en los siguientes puntos clave:
- Reservas: Poseen un total de 714.644 BTC.
- Financiación: Sus adquisiciones se han basado en una estrategia mixta de emisión de acciones y deuda a largo plazo.
- Postura de mercado: Pese a la tendencia bajista, la compañía ha aprovechado las últimas semanas para seguir acumulando activos.
Contexto del mercado y resultados financieros
El Bitcoin atraviesa un periodo difícil, habiendo perdido el 50% de su valor desde que alcanzó su máximo histórico de 126.000 dólares en octubre pasado. Esta corrección se debe, en gran medida, al giro de los traders hacia activos menos volátiles ante las dudas sobre la política monetaria en EE. UU.
En cuanto a su balance financiero, los datos muestran un impacto considerable:
- Pérdidas trimestrales: En el trimestre que finalizó en diciembre, la empresa registró números rojos por 12.400 millones de dólares, una cifra muy superior a los 670,8 millones perdidos en el mismo periodo de 2024.
- Modelo de negocio: La compañía depende críticamente del valor del Bitcoin, ya que sus otras fuentes de ingresos son limitadas.
El panorama de las Altcoins y el refugio en el Oro
La caída de Bitcoin ha arrastrado al resto del mercado cripto. La confianza del sector se ha debilitado desde octubre, con una reducción notable en la entrada de capital tanto de pequeños ahorradores como de grandes instituciones.
Curiosamente, mientras los activos digitales sufren, el oro ha ganado protagonismo. Los inversores han preferido refugiarse en metales físicos, dejando a las criptomonedas en un segundo plano durante este ciclo de aversión al riesgo.