Tras la suspensión por alta volatilidad de los títulos de Chesapeake Energy, y cuando perdía la mitad de su valor en bolsa, la empresa ha emitido un comunicado en el que asegura que tiene planeado declararse en bancarrota. La empresa detalla que la firma legal Kirkland & Ellis les sigue asesorando, como hace desde 2010, para fortalecer su balance. Apunta que Chesapeake Energy está buscando de forma agresiva maximizar el valor para los accionistas.
Tras este comunicado, los títulos de Chesapeake reanudaban su cotización reduciendo sus pérdidas hasta una caída de entorno a un 22%.
Chesapeake Energy es la segunda productora de gas natural de EEUU y está entre las principales 15 productoras de petróleo. Como ha ocurrido a otras empresas del sector, la caída del precio del petróleo y del gas ha perjudicado la situación de la compañía. Durante los años de expansión del sector, acumuló una importante deuda para financiar sus operaciones. Entre los principales accionistas de Chesapeake Energy está Carl Icahn. Posee el 11% de la compañía. Las acciones de la empresa energética han caído desde los 21 dólares del pasado mes de marzo hasta los aproximadamente 2 dólares en los que está cotizando este lunes.