El índice de precios al consumo (IPC) en Estados Unidos cerró agosto con un crecimiento interanual del 3,4%, igualando el registro de julio y encajando exactamente con las previsiones del consenso de analistas.
Sin embargo, en términos mensuales, el dato subyacente registró un repunte de tres décimas frente al mes anterior, situándose una décima por encima de las estimaciones del mercado.
Así ha abierto Wall Street tras el dato:
Por su parte, la inflación subyacente anual —que no tiene en cuenta el coste de los alimentos frescos ni de la energía— cedió una décima respecto a julio hasta colocarse en el 2,4%, tal y como vaticinaban los expertos. Pese a esta moderación, la cifra continúa superando la meta del 2% fijada por la Reserva Federal, lo que apunta a un probable incremento de las tasas de interés durante su reunión de septiembre.
(Habrá ampliación)