Las marcas estadounidenses que durante décadas fueron sinónimo de crecimiento y poder de fijación de precios están teniendo que mostrar de nuevo su capacidad para crecer. Al mismo tiempo, los mercados bursátiles se enfrentan también a una importante transformación con la IA como su principal catalizador para las subidas. ¿Estamos asistiendo a una rotación de liderazgo bursátil?
¿Quién sostiene los beneficios del S&P500?
El dato más revelador, quizá, que confirma que esto es así es que, en septiembre, casi el 80% de las compañías del S&P 500 cayó mientras los grandes valores tecnológicos sostuvieron los índices.
Wall Street está dibujando una frontera cada vez más visible entre los gigantes que dominaron el mercado durante décadas y las compañías que están construyendo la nueva economía alrededor de la inteligencia artificial. Algunos de los ejemplos más visuales serían: Nike o McDonald´s.
La cuestión es: ¿volverán a brillar estos valores en bolsa como en su época dorada? Una época en la que los por cien en el mercado las hacían empresas de moda, comida o consumo, y no los semiconductores, como ahora. El futuro dirá, por el momento, nos quedaremos con que cualquier tiempo pasado, siempre fue mejor.