Según ha anunciado Apple, el proyecto, situado en el oeste de la provincia de Sichuan, en la meseta tibetana, tendrá una capacidad de 40 megavatios y podrá abastecer con electricidad a 61.000 familias. Dos áreas de paneles solares, a 130 kilómetros de distancia entre ellas, recolectarán la energía, que se incorporará a la red eléctrica de Sichuan.
Con ayuda del proyecto, Apple confía en que China se sume a su lista de países en los que sus instalaciones están enteramente alimentadas por energía renovable, una lista en la que ya se incluyen Reino Unido, Australia, España e Italia. Para el desarrollo de estas instalaciones, Apple colaborará con la firma estadounidense SunPower (controlada por la petrolera francesa Total) y cuatro empresas chinas del sector.