Por cierto que los reguladores chinos piden a los inversores locales que no se alarmen si las instituciones extranjeras “hablan mal” de la divisa china porque, aseguran, el yuan se ha mantenido relativamente estable y más fuerte de lo que debería dada la significativa depreciación de las monedas vecinas frente al dólar.
La cifra de un crecimiento mínimo de un 6,5 por ciento anual en el próximo lustro hasta 2020 fue fijada por el presidente del país, Xi Jinping, que estimó que el PIB no debe crecer por debajo de ese ritmo si quiere cumplir con sus objetivos de duplicar sus cifras de crecimiento de la economía y de ingresos per cápita de 2010 a 2020.