Justo en un día en el que el premier Li Keqiang inaugura la reunión estival del Foro Economico Mundial en la ciudad de Dalian donde ha defendido la globalización y ha arremetido contra las políticas de Donald Trump.
Precisamente tras el adiós de Estados Unidos a los Acuerdos de París, China se ha convertido en un socio capital de la Unión Europea en materia de medioambiente. El gobierno de Pekín ha impulsado cinco zonas piloto para promover las "finanzas verdes" y ayudar a pagar una lucha contra la contaminación, que se espera que cueste al menos 3 billones de yuanes al año.
Las cinco zonas se establecerán en las provincias de Guangdong, Guizhou, Jiangxi y Zhejiang, así como en la región del extremo occidental de Xinjiang. Las instituciones financieras tendrán una serie de incentivos para proporcionar crédito y fondos especiales para industrias respetuosas con el medio ambiente.