El banco central chino ha canalizado el efectivo a través de dos tipos de acuerdo de recompra inversa (también conocidos como "repos"), un instrumento por el que se venden valores condicionados a un acuerdo para recomprarlos en una fecha posterior.
En concreto, el ente emisor ha concedido 55.000 millones de dólares, en "repos" a veintiocho días y otros 12.200 millones de dólares, en "repos" a siete días.
Desde que el 19 de enero se dio a conocer que el crecimiento del PIB de China en 2015 fue del 6,9 %, su cifra más baja del último cuarto de siglo, el emisor ha llevado a cabo cuatro inyecciones de liquidez.
Ya el 19 de enero introdujo alrededor de 91.000 millones de dólares, a través de tres canales: "créditos permanentes", "créditos a medio plazo" y "préstamos suplementarios con garantías". Un día después realizó una nueva inyección de 22.900 millones de dólares, en el mercado monetario mediante operaciones a corto plazo.
Finalmente, la jornada siguiente inyectó otros 60.800 millones de dólares, a través de "repos" a siete y veintiocho días.El banco central chino suele dar liquidez al sistema financiero en vísperas de las vacaciones del Año Nuevo lunar, la principal festividad del país.