El índice de nuevos pedidos ha caído a 48,7 en abril, la mayor contracción en un año. Esto muestra un marcado deterioro de la demanda interna. Tanto los precios de entrada como los de salida disminuyeron por noveno mes. Según una encuesta oficial publicada el pasado viernes, las fábricas de China han luchado por mantener un crecimiento constante el mes pasado, pese a la debilidad de la demanda interna y las exportaciones.
EL CRECIMIENTO SE ENFRÍA
Aparte de la debilidad en el sector manufacturero, China está intentando combatir la desaceleración de su mercado inmobiliario, frenando la inversión y los altos niveles de deuda interna. La semana pasada, el Politburó, el máximo órgano de toma de decisiones del Partido Comunista chino, aseguraba que las autoridades intensificarán los estímulos y no descartaba a más recortes de impuestos. También dijo que el gobierno debe resolver los problemas técnicos de financiación que están sosteniendo a grandes proyectos de infraestructura. Se espera que el crecimiento económico se frene todavía más del 6,8% en el segundo trimestre desde el 7% del trimestre anterior según el Centro Estatal de Información chino. El Centro Económico respalda la necesidad de inyectar más estímulo para apuntalar el flojo crecimiento.