Los españoles volverán a acudir a las urnas el próximo 29 de noviembre. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha convocado elecciones adelantadas después de la derrota que sufrió en el Congreso con el rechazo a los dos decretos sobre vivienda. Pero, ¿qué impacto tiene el adelanto electoral en los mercados?
Nicolás Fernández, director de análisis de Banco Sabadell, señala que los acontecimientos políticos cada vez generan menos impacto. A corto plazo sí puede añadir algo de volatilidad e incertidumbre, pero a medio y largo plazo el impacto real en el IBEX 35 tiende a ser reducido.
Un posible cambio de Gobierno genera expectativas sobre el futuro de la prima de riesgo y de los impuestos específicos a bancos y energéticas. Además, La incertidumbre afecta a Decretos Leyes pendientes de aprobación, como los relativos al sector energético y centros de datos.
En compañías como Indra, un nuevo ejecutivo no frenaría el gasto en defensa, que incluso podría incrementarse, apunta Fernández. Y en Telefónica, las variaciones suelen relacionarse más con eventuales cambios en la dirección o gestión que con un impacto directo del gobierno.
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El director de análisis de Banco Sabadell menciona los bancos, las utilities o regulación de centro de datos.
Alberto Roldán, profesor de Finanzas de la Universidad Europea señala que la convocatoria de elecciones apenas tendrá impacto en los mercados ni en el IBEX 35, salvo movimientos muy residuales en la prima de riesgo o en sectores puntuales como el eléctrico.
Roldán destaca que en España existe un alto grado de intervención y regulación en las empresas. Añade que no se espera que un eventual cambio de Gobierno modifique de forma relevante la posición pública o el control en compañías estratégicas como Telefónica o Indra.
El profesor de finanzas de la Universidad Europea apunta que "Francia va a ser el primer país de Europa en caer".
Situación crítica de Francia
Roldán advierte de que la verdadera amenaza para la estabilidad financiera de la región proviene de Francia, cuyos desequilibrios y prima de riesgo están fuera de control. Afirma de manera contundente que Francia será «el primer país en caer de Europa» y que el Banco Central Europeo se verá inevitablemente obligado a intervenir para contener la crisis.