La fortaleza del dólar americano se ha convertido en el principal factor detrás de la reciente caída generalizada de las materias primas. Según el análisis técnico de Eduardo Bolinches, analista de Invertia-El Español, esta dinámica está afectando especialmente a los metales preciosos, con el oro como protagonista de un deterioro técnico significativo.
"Ese es el principal culpable de la caída. En definitiva, de la gran mayoría, con alguna excepción, como es lógico, el petróleo de las materias primas y por extensión de los metales preciosos", explica Bolinches al referirse al impacto del billete verde en los mercados de commodities.
Ruptura de soportes clave en el oro
El metal precioso ha perdido un soporte importante en torno a los 4.240 dólares, una zona que había estado defendiendo en tres ocasiones previas. Esta ruptura técnica abre la puerta a nuevas caídas, con el siguiente objetivo situado en la devolución del 100% del impulso alcista que había nacido desde la zona de los 4.080 dólares.
Más allá de este nivel, Bolinches señala otra zona crítica que merece especial atención: los 4.000 dólares.
Este soporte psicológico estuvo "jugueteando" durante todo el verano, desde finales de junio hasta principios de agosto, alternando entre pérdidas y recuperaciones sin consolidar una dirección clara. A lo largo de todo el verano, a finales del mes de junio, todo el mes de julio y principios de agosto, el oro estuvo oscilando en torno a este nivel redondo.
Sin embargo, el analista advierte que "no es por lo tanto el soporte más fuerte" y no descarta un retorno a esta zona en caso de producirse una devolución de la totalidad de la subida reciente.
Implicaciones para la política monetaria de la Fed
La fortaleza del dólar tiene implicaciones directas para la política monetaria estadounidense. Según Bolinches, este comportamiento del billete verde "nos está diciendo que es difícil que nos escapemos de la próxima subida de tipos de interés por parte de la Fed a finales del próximo mes de octubre".
El analista destaca que la semana entrante viene "cargadísima" de eventos macroeconómicos que serán determinantes para confirmar o descartar esta expectativa de endurecimiento monetario. Entre los datos más relevantes figuran las cifras de empleo, así como los indicadores de inflación, precios de costes e IPC.
"Lo que nos está diciendo que los bonos tensionados es que va a ser difícil que los escapemos de otro cuartillo arriba de tasas de interés", concluye Bolinches, refiriéndose a la tensión observada en el mercado de renta fija como señal anticipada de la próxima decisión de la Reserva Federal.
En definitiva, la combinación de un dólar fortalecido, materias primas bajo presión y bonos tensionados configura un escenario en el que los mercados ya están descontando una mayor probabilidad de que la Fed opte por continuar con su ciclo de endurecimiento monetario en su reunión de finales de octubre, a pesar de encontrarnos ya en las últimas semanas de septiembre con datos macroeconómicos cruciales por conocerse.