Han tenido que pasar casi cuatro años para que Berkshire Hathaway vea una estrategia clara en la que invertir su dinero. En mayo de 2026, la firma de Warren Buffet mantenía la mayor posición de liquidez de su historia con casi 400.000 millones de dólares de caja.

No fue hasta junio de este año cuando conocimos la primera gran adquisición de Greg Abel, el sucesor de Warren Buffett en Berkshire Hathaway tras su llegada a la compañía como CEO en enero. La adquisición de Taylor Morrison Home Corporation por 72,50 dólares por acción en efectivo marcó así el primer gran movimiento de la era Abel, valornado al promotor residencial en unos 6.800 millones en acciones y 8.500 en su valor total empresarial.

Berkshire vuelve a comprar acciones

Desde el máximo de aproximadamente 397.400 millones de dólares registrado al cierre del primer trimestre, Berkshire compró aproximadamente 23.500 millones de dólares en acciones, frente a unos 3.700 millones en ventas. El resultado fue una compra neta cercana a los 19.800 millones de dólares.

Alphabet, la gran apuesta bursátil

Uno de los movimientos más destacados del trimestre ha sido Alphabet, matriz de Google. Berkshire habría destinado aproximadamente 10.000 millones de dólares a aumentar su exposición a la compañía tecnológica, convirtiendo a Alphabet en una de las cinco mayores posiciones de su cartera de acciones.

La tercera vía de utilización del efectivo ha sido la recompra de acciones propias donde la firma de inversión destinó aproximadamente 4.500 millones de dólares a recomprar títulos propios durante el segundo trimestre, frente a apenas 235 millones en el primero, siendo también uno de los mayores volúmenes trimestrales de recompra de la última década.