Estée Lauder y Puig negocian su fusión. La operación reuniría bajo un mismo techo a algunas de las marcas de belleza y fragancias más importantes del mundo, como Tom Ford, Carolina Herrera, Rabanne y Clinique. El acuerdo crearía un grupo de belleza de lujo valorado en 40.000 millones de dólares y otorgaría a las empresas una posición estratégica en la industria global de las fragancias, que se enfrenta a una desaceleración de la demanda tras varios años de fuerte crecimiento pospandémico. ¿Por qué tiene sentido la fusión de Puig con Estée Lauder?
Todas las claves con Xavier Brun, responsable de renta variable europea de Trea AM, lo explica en Capital Radio:
Puig nace en 1914, cuando Antonio Puig Castelló funda la compañía en Barcelona. La empresa dio sus primeros pasos con la importación de colonias desde Londres. El negocio familiar acabó convirtiéndose en una de las multinacionales más relevantes del mundo con presencia en más de 100 países y 11.000 empleados. Su gama de productos incluye marcas como Paco Rabanne, Carolina Herrera, Jean Paul Gaultier, o Nina Ricci.
Puig salió a Bolsa en mayo de 2024. Por entonces su valoración ascendía a 14.000 millones de euros.
La historia de Estée Lauder se remonta a 1946 cuando Lauder y su marido empezaron a producir cosméticos. Estée Lauder tiene cerca de 60.000 empleados y es propietaria de marcas como La Mer, Clinique, Jo Malone London o Tom Ford Beauty.