Como dato macroeconómico, la producción industrial en Singapur crece un 2,2% en este último mes, y lo hace por debajo de las previsiones (8,4%), pero sobre todo supone una caída enorme desde el crecimiento del 22% anterior.
En cuanto al ámbito empresarial, Toshiba ya ha abierto plazos y tiempos para la venta de una participación de su división de chips y memorias flash. Cerrará plazo de presentación de ofertas la semana próxima, y negociará después durante los meses de marzo y abril; en mayo decidirá a quien le vende esa participación. Según distintos medios, Apple, Microsoft o Foxcom son algunas de las compañías que están pujando por esa participación, pero cuidado que Toshiba podría preferir mantener una posición dominante antes que hacer caja. Necesita 8.800 millones de dólares, y aunque agradece todo lo que esté por encima, valorará el hecho de no perder el control de esa división de memorias flash.
Samsung también vuelve a ser protagonista porque dos de los miembros de su comité ejecutivo han presentado hoy mismo su dimisión. Ambos son sospechosos de participar en la fusión entre varias filiales del grupo que la justicia ha puesto en entredicho. Esa fusión, recordemos, se produjo saltándose algunas normas regulatorias gracias al pago de ciertas cantidades a una amiga de la presidenta del país, que ahora está apartada en el escándalo de corrupción. La fiscalía ha pedido el ingreso en prisión para estos dos directivos de Samsung, que se unirían de confirmarse ese encarcelamiento al vicepresidente ejecutivo del grupo, Jay Yong Lee, arrestado la semana pasada.