Apple recupera el trono de Wall Street y vuelve a ser la empresa más valiosa del mundo. El movimiento en el parqué neoyorquino responde al premio de los inversores hacia la estrategia de contención de gasto de la manzana en materia de inteligencia artificial, en contraste con los desembolsos millonarios de sus competidores.

Al cierre de la sesión bursátil del lunes, las acciones de Apple escalaron un 1,17 %, elevando su valor de mercado hasta los 4,93 billones de dólares (con picos intradía que alcanzaron los 4,94 billones). En el extremo opuesto, Nvidia sufrió un retroceso del 5%, reduciendo su valor bursátil a 4,78 billones de dólares.

El coste del liderazgo en IA penaliza a Nvidia

La ola de ventas que castigó las acciones de Nvidia se desencadenó tras la publicación de informaciones por parte de The Wall Street Journal, que revelan que la firma de chips negocia una inversión cercana a los 250.000 millones de dólares con OpenAI para un megaproyecto de centros de datos.

Este proyecto, que podría ubicarse en el sur de Ohio y superar un coste total de 500.000 millones de dólares, busca cubrir la deuda de arrendamiento y construcción de las instalaciones, además de un hipotético segundo acuerdo para el suministro de semiconductores. La magnitud de esta operación y el elevado coste asociado han generado cautela en el mercado, provocando la recogida de beneficios por parte de los accionistas.

El comportamiento de Nvidia refleja la creciente preocupación de los analistas ante el aumento exponencial del gasto de capital en infraestructura de IA.

Frente a las inversiones multimillonarias de sus rivales, la estrategia del fabricante del iPhone se ha percibido como un refugio de prudencia financiera. Aunque la compañía continúa expandiendo su plataforma Apple Intelligence, ha logrado reducir sus gastos de capital durante los últimos tres trimestres consecutivos.

La atención del mercado se traslada ahora al próximo jueves, cuando Apple presente sus resultados trimestrales. Los analistas evaluarán con lupa si la tecnológica es capaz de escalar sus capacidades de IA sin comprometer sus márgenes operativos ni elevar drásticamente sus partidas de inversión.

El evento tendrá además un carácter simbólico trascendental: será la última conferencia de resultados encabezada por Tim Cook como CEO, antes de pasar a ocupar la presidencia ejecutiva el próximo 1 de septiembre y de que su cargo lo ocupe John Ternus, actual responsable de hardware de la firma.

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